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Jonathan Mateos

"LA LIBERTAD NO HACE MEJORES A LOS HOMBRES, LES HACE SIMPLEMENTE HOMBRES" Manuel Azaña.-
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"... nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno"

"La Libertad no hace mejores a los hombres, les hace simplemente hombres"
21 julio

Viva la República

Arden los corazones. Vive la República
 
Editorial laRepublica.es del 21 de Julio de 2007

Sucede que a veces arden los corazones y las paredes de los Palacios tiemblan. Sucede que el sueño tranquilo de la gente, tantas veces burlada y manipulada se desvela con el estrépito torpe de un Rey, de un Príncipe, de un Presidente o de un juez.

Sucece que a veces la gente se cansa de estar callada y grita, rompiendo el silencio impuesto con ruido de sables y botas militares. Sucede que la paciencia tiene un límite, y también la tomadura de pelo cuando cada vez quedan menos de tonto.

Sucede que cada vez somos más y nos convencen menos. Sucede también que esto no siempre es verdad, pero ayer sucedió.

Sucedió que no se dieron cuenta que golpear a un republicano lo convierte en cuatro. Sucedió que dijimos ya basta,que ni una más. Sucederá que tendrán que cerrarnos a todos, callarnos. Pero sucederia que devoraríamos las mordazas y gritaríamos libertad, igualdad y fraternidad.

Sucederá que no se podrá parar el corazón ardiente del kioskero de la esquina, imparable será el corazón del cartero, indomables serán tu vecino y sus hijos, el estudiante, el funcionario y el artista. Indomables el ama de casa, la escritora, el jubilado. Sucederá que vereis llenas de corazones ardiendo las redacciones de los periódicos, la pantalla de tu ordenador y los teléfonos.

Sucede que aparecerán políticos cobardes, oportunistas y algunos valientes. Sucederá que arderán las aceras, las calles enteras y el susurro estallará en un grito que asaltará los palacios, y de par en par las ventanas, ondearán las banderas republicanas.

 
09 marzo

GASTOS DE LA MONARQUÍA

 

 
LA LECTURA DE LO QUE SIGUE NO TIENE COMENTARIOS.

HACIENDO CASO DE LAS INDICACIONES POR PARTE DE LA CASA REAL ESPAÑOLA
(CASA DE S.M. EL REY D. JUAN CARLOS DE BORBÓN Y BORBÓN), ASI COMO DE LA
CASA DEL PRÍNCIPE DE ASTURIAS ( S.A.R. D. FELIPE DE BORBÓN Y GRECIA) NO
VAMOS A ENSAÑARNOS CON EL LUCTUOSO DESENLACE DE LA MUERTE POR SOBREDOSIS
DE BARBITÚRICOS DE LA HERMANA DE S.A.R. DOÑA LETICIA ORTIZ ROCASOLANO.

SÓLO CUATRO DATOS DE INTERÉS PARA LOS CONTRIBUYENTES:

1.- LA FALLECIDA DISPONÍA DE 8.500 EUROS MENSUALES, PARTIDA ADJUDICADA
EN LOS P.G.E. SECCIÓN 153.3.4.-CASA REAL (APARTADO GASTOS
COMPESENTARIORIOS DE LA CASA DE S.A.R. EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS).

2.- DISPONÍA DE UN SERVICIO DISCRETO DE VIGILANCIA (O CONTRAVIGILANCIA)
COMPUESTO POR FUNCIONARIOS ADSCRITOS AL S. DE SEGURIDAD DE LA CASA REAL
(NORMALMENTE, G. CIVIL) Y ELLO POR CUATRO TURNOS= 12 FUNCIONARIOS.

3.- DISPONÍA DE COCHE (NO OFICIAL) PERO CON CHÓFER (ADSCITO AL PARQUE
MÓVIL DE LA CASA REAL) Y CON TITULARIDAD POR PARTE DE LA CASA REAL
(UN CITROËN XANTIA)

4.- DISPONÍA DE OTRA PARTIDA COMPLEMENTARIA DE 1.830 EUROS EN CONCEPTO
DE DIETAS DE VESTUARIO Y LOCOMOCIÓN PARA ASISTENCIA A EVENTOS OFICIALES,
COMO TIA EN PRIMER GRADO DEL HEREDERO/A DE LA CORONA DE ESPAÑA.

MULTIPLIQUEN, SUMEN O HAGAN LO QUE QUIERAN PERO NO RESTEN: MADRE DE D*.
LETIZIA ORTIZ, SU PADRE, LA ACTUAL COMPAÑERA DE SU PADRE, EL ACTUAL
COMPAÑERO DE SU MADRE, SUS HERMANAS, SUS CÓNYUGES O COMPAÑEROS, SUS
SOBRINOS, SU ABUELO MATERNO Y SU ABUELA PATERNA, SU EX........

ESTO SÓLO EN LO CONCERNIENTE A LA FAMILIA ORTIZ-ROCASOLANO....

QUIEREN SEGUIR ???

FAMILIA MARICHALAR, FAMILIA URDANGARIN, FAMILIA REAL GRIEGA (EN EL
EXILIO), FAMILIA REAL BÚLGARA (EN EL EXILIO).........

TOTAL.......MAS DE 45 MILLONES DE EUROS/AÑO

*** Trabajad de una puta vez !!!

PD: Vamos chavales!!! que algún día aparecerá una princesa/principe en vuestra vida y daréis el braguetazo....
 
Ahora entendereis xq muchos queremos una república.
 
¡¡¡ABAJO UNA MONARQUIA  INUTIL !!!!!

17 febrero

Fuerzas Armadas Españolas: Homenajes continuos a la dictadura y a Franco

Fuerzas Armadas Españolas: Homenajes continuos a la dictadura y a Franco PDF E-Mail
miércoles, 07 de febrero de 2007

B.Balboa

No exageramos. Las pruebas están ahí delante para quien desee verlas, cosa que nadie parece querer hacer. ¿diputados de izquierda? ¿dónde hay diputados de izquierda? No será en las Cortes. O puede ser que no le den importancia a ciertas cosas. A que, por ejemplo, haya unidades de la Legión que llevan el nombre de “comandante Franco”. Es la misma unidad que fue ofrecida por su oficial al mando para presentarse en el Ministerio por un desacuerdo con el Ministro en la época de Bono. Oficial que fue cambiado de destino y nunca procesado pese a sus palabras y actitud golpista; le sustituyeron, ¡¡por su hermano!! Un sustituto que estas pasadas navidades tuvo que serlo  a su vez porque se presentó con un vehículo y varios soldados a desmontar un Belén con la excusa de que una de las palmeras de cartón tapaba la estatua de Franco junto a la que se había instalado. Toda una provocación, una palmera de juguete haciendo sombra al invicto caudillo ¡¡A mi la Legión!! Da la sensación de que si se le sustituyó fue solamente por emplear a los soldados para hacer los portes.

Ni al mando, ni al ministro, ni al presidente Zapatero, ni a los diputados de las Cortes les preocupa lo más mínimo que una compañía de la Legión se denomine con el nombre de un criminal y un genocida y que sus mandos se permitan comportamientos chulescos. ¿no se mantiene la estatua? Para una mentalidad fascista como la de esos capitanes legionarios, la tolerancia hacia ellos es interpretada como debilidad, sólo estimula el desprecio profundo que sienten por la democracia. El ejército español se mantiene entre dos actitudes: o una nostalgia mugrienta y rastrera por la herencia fascista o por una desmemoria absoluta y un entreguismo servil a los norteamericanos.

Mellilla, sus estatuas y sus belenes no son un caso aislado, si acaso es el más grosero. Hay otro más sutiles.

La unidad de elite del Ejército del Aire, el Ala 11 de Caza con base en Morón (Sevilla), la unidad que mantiene en línea los eurofighters, los cazabombarderos mas modernos de las Fuerzas Aéreas Española , tiene como escudo y lema los mismos de la unidad de elite de las fuerzas franquistas durante la guerra civil, el grupo de García Morato. Morato, aviador militar, se sublevó y participó con gran éxito en la guerra civil al frente de un grupo de caza dotado de aviones proporcionados por la Italia de Mussolini. Falleció en accidente por su estúpida suficiencia (tras una temeraria maniobra cabeza abajo denominada “Arriba España”) a los pocos días de acabada la guerra. En pleno 2006, siglo XXI, la elite de los pilotos españoles llevan en sus uniformes y en las alas de sus aviones las insignias y lemas de quienes lucharon contra la república. Emblemas que se portaron también en la segunda guerra mundial en la unidad expedicionaria que luchó contra la URSS en las filas de la Luftwaffe, la Escuadrilla Azul.¡ Memoria!, es duro, tener memoria. Habría que llevar a los niños de los colegios a verles, mostrando además las fotos sonrientes de los verdugos. Luego nos dicen que el ejército español es  un gran desconocido y que está al servicio de todos los españoles.

13 Puntos Mínimos para el debate de la Ley de Memoria Histórica

13 Puntos Mínimos para el debate de

la ley de Memoria Histórica

Las organizaciones que el 14 de julio presentaron el Manifiesto ciudadano de condena al franquismo, tras el análisis del proyecto de ley por el que se reconocen y amplían derechos y establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, hacen un llamamiento a la sociedad civil y a los partidos políticos para que en el trámite parlamentario, se planteen las modificaciones necesarias que permitan la aprobación de un ley de memoria histórica que abarque todas las facetas inscritas en la recuperación Integral de la memoria histórica. Entendemos que la labor de una recuperación adecuada y digna de la memoria histórica es un ejercicio imprescindible de salud democrática para nuestra sociedad, a fin de constatar la lucha por las libertades en este país así como las aberraciones de la dictadura franquista. Creemos que el proyecto de ley presentado por el Gobierno es claramente insuficiente y que por lo tanto debería incorporar como mínimo las siguientes cuestiones:

1. La condena al régimen franquista.

2. Declarar la nulidad radical de todos los procesamientos, sentencias, condenas y/o sanciones por los motivos contemplados en el artículo 2.2 del proyecto de Ley.

3. Aplicación del derecho internacional sobre las víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura (imprescriptibilidad, derecho a saber, derecho a la justicia, derecho a la reparación).

4. Seguimiento y continuidad pública e institucional de todo el proceso de la recuperación de la memoria histórica, así como divulgación de los trabajos al respecto.

5. Creación de directrices urbanísticas y medioambientales para la adecuada preservación, conservación, mantenimiento y divulgación de todos aquellos parajes, lugares y establecimiento relacionados con al Guerra Civil, la represión franquista y la lucha antifranquista.

6. Determinación en la Ley de la obligación administrativa a todos los niveles en la intervención pública e institucional en las labores de localización, identificación de las fosas o enterramientos de las víctimas del franquismo, y en su caso exhumación, así como la divulgación de los resultados. Elaboración de un protocolo de actuación científica multidisciplinar que asegure la adecuada intervención en las exhumaciones a los adecuados efectos forenses, historiográficos y judiciales para garantizar la adecuada constatación y divulgación de los hechos.

7. Establecer la obligatoriedad para todas las administraciones (central, autonómica y local) de retirar menciones o signos de exaltación de la dictadura franquista o de personas vinculadas a la misma de todos los ámbitos públicos de su titularidad tales como monumentos, calles, plazas, edificios, etc.

8. Instar a las instituciones privadas, especialmente a aquellas que perciban fondos o subvenciones públicas, a lo establecido en el párrafo anterior en bienes o ámbitos de su titularidad.

9. Diseñar un plan de actuación sobre el denominado Valle de los Caídos tendente a promover el traslado de los restos de las personas enterradas en su altar y su entrega a sus familiares para su adecuada inhumación privada, así como facilitar la entrega a los familiares que lo soliciten de los restos de las personas inhumadas en la cripta. Regeneración democrática del recinto e instalaciones del Valle de los Caídos que explicite de manera visible y pedagógica las condiciones de su construcción y el contexto político y social de la época.

10. Reconocimiento de la nacionalidad de origen para los descendientes del exilio, así como de los denominados niños de Rusia y sus descendientes

11. Profunda revisión de los planes de estudio para la adecuación de los contenidos de los libros de texto de la enseñanza obligatoria respecto al tratamiento dado al periodo republicano, la guerra civil y la dictadura franquista.

12. Supresión de los artículos del Proyecto de ley que limitan a las familias a conocer la verdad y su acceso a todos los archivos.

13. Reconocimiento del derecho de entidades sociales y culturales y de personas físicas, o en su caso de sus herederos, a la restitución o indemnización de bienes incautados, durante la guerra o la dictadura, por el régimen franquista.

Madrid, a 17 de octubre de 2006

 

Convocan: Asociación de Antiguos Guerrilleros Españoles en Francia - Asociación de Descendientes del Exilio Español – Asociación de Familiares de la Fosa Común de Oviedo - Asociación de Familiares de la Fosa Común de Tineo (Asturias) - Asociación de Familiares de las Fosas Comunes de Cangas de Narcea - Asociación Manuel Azaña - Asociación Memoria Social y Democrática - Asociación de Expresos y Represaliados Políticos Antifranquistas - Club de Amigos de la Unesco de Madrid - Colectivos de Jóvenes Comunistas - Espacio Alternativo - Foro por la Memoria – Fundación CIVES - Fundación Domingo Malagón - Fundación de Investigaciones Marxistas - Fundación Santiago Casares Quiroga - Izquierda Republicana - Izquierda Unida Comunidad de Madrid – Liga Española de la Educación y la Cultura Popular - Organización Comunista Octubre - Partido Comunista de Madrid - Partido Comunista de los Pueblos de España - Plataforma de Ciudadanos por la República - Unión de Juventudes Comunistas de España - Unidad Cívica por la República -

 

 

04 junio

Movimiento Repúblicano

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Todo empezó con la visita de los príncipes de Asturias a la localidad madrileña de Mostoles, cuando los príncipes estaban saludando, aparecieron entre la multitud dos jóvenes con banderas tricolores, gritando en favor de la República. Acabaron detenidos, poniendo en entredicho la supuesta libertad de expresión que tenemos en este país.
 
Tras esa intentona de acabar con ese brote republicano, que resultó ser contraproducente, en la visita de los príncipes a Fuenlabrada, el número de republicanos fue mucho mayor, aparecieron entre la gente con banderas tricolores y gritos republicanos y con un gran civismo. Este moviemiento ha estado creciendo poco a poco, y lo ha demostrado por última vez el 2 de junio en Alcalá de Henares, volviendo a aparecer frente a al príncipe, y cada vez en mayor número.
 
Me gustaría destacar el civismo que muestran en sus apariciones, en las que no se producen incidentes destacables y en las que no hacen otra cosa que utilizar el derecho de expresión y representar a un gran sector de la sociedad española que va aumentando dia a dia.
 
La próxima convocatoria es el dia 13 de junio en Leganes.
Aquí dejo algunos enlaces donde podeis encotrar fotos e información mucho más detellada y de primera mano.
 
Me gustaría desde aqui dar las gracias y mi más sincero apoyo a todos aquellos que forman parte de estas "apariciones tricolores", y animar a todos los que tenemos ese sentir a colaborar.
 
¡¡¡Salud y República!!!
 
 
 
 
 
 

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12 abril

75 ANIVERSARIO DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA

 

El 14 de Abril de este año se cumplen 75 años de la proclamación de la II República Española. Se cumplen 75 años de la aparición de la verdadera democracia en nuestro país.

No voy a dedicarme a volver a contar todas las virtudes que tuvo la II República Española, ya que todo este espacio está dedicado a ello. Si me gustaría resaltar algunos detalles acerca de este 75 aniversario. En estos últimos meses estamos viendo una reaparición del fenómeno republicano español, esto es algo bastante bueno para todos y que va en aumento cada dia. Supongo que el hecho de que se cumplan 75 años de la aparición de la II República tiene mucho que ver, pero me niego a pensar que sea la única razón, y espero que no sea la única razón.

Creo que es momento de hacer un alto en el camino, y volver la vista atrás para después mirar hacia adelante. Podemos observar con orgullo como hace 75 años la gran mayoría de España, festejaba por sus campos y calles el nacimiento de una nueva forma de vida, una nueva forma de pensar y una ansiada libertad. Traida de forma totalmente pacifica, legal y democrática. Todo eso fue truncado como tantas veces a lo largo de la historia de la peor forma posible, mediante la más atroz violencia y el enfrentamiento entre hermanos, que no sumergieron en 40 años de oscuridad absoluta, por parte del fascismo más rancio, aún presente en nuestros dias. Pero podemos ver como poco a poco vuelve a resurgir aquél espiritu de abril de 1931, y que poco a poco se va apoderando de más gente, como sucedió entonces.

Entonces ahora es cuando debemos mirar al futuro y debemos continuar ese camino historico que nos ha de llevar de la misma forma pacifica, legal y democrática hacia la III República.

Creo que debemos seguir con tanta actividad como se está viendo en el año del 75 aniversario, y no debemos bajar el nivel, ya que debemos seguir hacia adelante sin dar pasos atras.

 Un fuerte abrazo fraternal a todos, nos vemos en las celebraciones.

 

                               ¡¡¡Salud y República!!!

 

Dejo un link con un calendario de actividades del 75 aniversario:

 

http://www.izquierda-unida.es/republica/

19 marzo

PRIMERA GRAN CONDENA INTERNACIONAL DEL RÉGIMEN FRANQUISTA APROBADA POR LA COMISIÓN PERMANENTE DE LA ASAMBLEA PARLAMENTARIA DEL CONSEJO DE EUROPA

Por fin, aunque llega con unos cuantos años de retraso (31 años desde el fin del franquismo), ha llegado la primera gran condena internacional al régimen franquista.

 
La resolución condena con firmeza las "múltiples y graves violaciones de los derechos humanos cometidos en España por el régimen franquista entre 1939 y 1975". El texto recuerda que el Gobierno español ha puesto en marcha una comisión interministerial para "establecer un inventario completo de los crímenes de la dictadura de Franco", y confía en que el debate en marcha sirva para realizar un examen completo y profundo sobre los crímenes del franquismo.
 
El texto insta al Ejecutivo español a crear una comisión de investigación sobre los delitos del franquismo y presentar un informe al Consejo de Europa, a abrir los archivos civiles y militares a los historiadores -la fundación Francisco Franco se niega-, a abir una exposición permanente sobre la represión en el Valle de los Caídos y a erigir monumentos a las víctimas del franquismo.
 
Si quereis leer el artículo entero pubilcado por El País el 18 de Marzo de 2006, aquí dejo el enlace.
 
 
Por fin las cosas caen por su propio peso y poco a poco se van reconociendo las barbaridades cometidas por Franco y se régimen. Un saludo a todos.
 
¡¡¡Salud y República!!!
03 marzo

FRANCO VENTRILOCUO

Tras una larga busqueda, al fin he podido encontrar este magnifico video. En él aparecen Franco, su mujer Carmen Polo, y su hija.
Franco manda a su hija pronunciar unas palabras "a los niños del mundo", la niña tímida no sabe que decir y Franco la dice que diga lo que ella quiera. A partir de ahí comienza lo divertido del video, en el que a medida que la niña va pronunciando sus "espontaneas" palabras, Franco emulando a un ventrilocuo, mueve los labios repitiendo palabra por palabra lo que dice su hija.
La verdad es que este video no tiene desperdicio, espero que sea de vuestro agrado. Lo pongo para descargar.
 
                                                                                                                            ¡¡¡Salud y República!!!
 
 
 
26 febrero

FRANCO HABLA EN INGLÉS

Aquí os dejo un documento único y espeluznante, en el que Franco, en un penoso intento de ser aceptado por el resto del mundo, "pronuncia" un discurso en lo que parece ser inglés.

 

He decidido ponerlo para descargar, ya que creo que no merecía la pena quitar la música de fondo de esta página para escuchar la rídicula voz de Franco. Espero que os riais tanto como yo, un saludo.

 

                                                                                       ¡¡¡Salud y República!!!

 

FRANCO HABLA EN INGLÉS

 

P.D.: Estoy buscando el video en el que Franco sale con su hija y la manda pronunciar un discurso a los niños del mundo, si alguien lo tiene, por favor que contacte conmigo, gracias.

 

21 enero

CALLES LIMPIAS

Es bastante impactante encontrarnos a día de hoy monumentos y nombres de calles dedicados al franquismo y al fascismo más extremista y rancio. Podemos pasear tranquilamente por cualquier ciudad española, y toparnos con una calle que hace honor al franquismo, o a cualquier personaje de la familia franquista.

Esto es totalmente inaceptable, y más con todo el tiempo que ha transcurrido desde la famosa transición en la que el miedo justificó todo tipo de cesiones al franquismo. Para encontrar una explicación a esto, debemos remontarnos a la muerte de Franco, la “finalización” del franquismo, y la llamada transición.

Desde entonces hasta el día de hoy no se ha producido una verdadera ruptura con el franquismo, como sucedió en la Alemania nazi de Hitler, o en la Italia fascista de Mussolini, o acaso podemos ver en la Alemania actual algún símbolo en honor a Hitler o a cualquier elemento de su régimen fascista, como tampoco podemos verlo en Italia.

 

En España aún no se ha producido esa ruptura tan necesaria con el franquismo, por lo que tampoco se ha condenado oficialmente a Franco ni a su régimen, nadie ha sido juzgado por los 40 años de barbaridades cometidas en nuestro país, y por la carencia de libertades. A día de hoy los responsables del franquismo no han sido ni juzgados ni siquiera se han condenado sus actos, y continúan campando impunemente viendo como multitud de monumentos y calles se mantienen en su honor.

Algunos alegan a la defensa de estos monumentos y nombres de calles, que forman parte de la historia, y no lo podemos cambiar. Yo no estoy de acuerdo con esta afirmación, ya que suprimir estos monumentos y los nombres de ciertas calles, no suponen eliminar a esos personajes ni a su régimen de los libros de historia, ni de la enseñanza obligatoria.

Eliminarlos supone dejar de honrar a quienes fueron asesinos, a quienes mantuvieron a España privada de libertad durante 40 años, a quienes cometieron todo tipo de atrocidades de forma gratuita. La eliminación de estos símbolos no borra a nadie de la historia, pero dejar de hacer honor a criminales.

El levantar un monumento en nombre de alguien o poner el nombre a una calle, debe suponer honrar a alguien, y en estos casos es evidente que no merecen ser honrados, si no más bien todo lo contrario.

 

Si os interesa el tema y os gustaría colaborar os dejo el link de una presentación de powerpoint  desde donde podéis descargarla, verla y enviarla a todos vuestros contactos. Gracias por vuestra atención.

 

DESCARGAR PRESENTACIÓN EN POWERPOINT

 

¡¡¡Salud & República!!!

 

                                                                                                Yodathan.
01 noviembre

Ni Reyes Ni Reinas - REPÚBLICA

 
Ni Reyes Ni Reinas - REPÚBLICA
 
 
Convocamos a todos l@s ciudadan@s de este país a expresar su repulsa a esta forma de estado monárquico, capitalista e injusto. Participar activamente en grupos republicanos, crearlos donde no los haya. El Movimiento republicano en el estado español es cada vez más amplio - ya somos más de 80 y tantas organizaciones republicanas.
Una vez más mientras miles de jóvenes están abocados al paro y la precaridad. A hipotecarse para toda una vida, para conseguir una conejera de 25 metros cuadrados los Borbones se hacen construir palacios que podrian dar cobijo y techo a todo una barriada, un pueblo - y lo malo del asunto es que lo tenemos que pagar entre todos los ciudadanos con nuestros impuestos, como se puede ver en la partida destinada a sostener la Casa Real y a disponer por el rey sin dar cuentas a nadie ? para el año 2006 más de 8.000.000 euros (ocho millones). En este momento todo el pais está como atónitos asistiendo a la nueva buena llegada de la Casa Real, el nacimiento de la hija de los principes. Un nuevo episodio de este cuento de hadas que es , como mínimo anacrónico. Recordemos que por desgracia en nuestro pais las sucessiones al trono siempre han sido acompañadas de sangre y lagrimas, sobre todo de las clases menos favorecidas. No nos dejemos embaucar por tanto sentimentalismo tonto. No olvidemos que el abuelo de esa nueva criatura, el rey Juan Carlos fue impuesto por el sanguinario y genocida Francisco Franco. Llegado al poder después de un golpe de estado contra el regimen legal y democráticamente constituido en España - la II República. No olvidemos tampoco que el parlamento de esa República abolió todos los derechos al trono para el entonces rey Alfonso XIII y toda su descendencía. Solo y simplemente el soberano pueble español puede decidir que forma de estado quiere y eso se hace a través de un plebiscito que en este país no se ha realizado. Mientras tanto, todo intento de de reforma Constitucional para que "las nenas reales" puedan ser reinas es una tomadura de pelo. Hoy, como ayer, como hace 75 años decimos:

¡No a la monarquía!
¡Viva la III-Republica!
24 octubre

En memoria de Eduardo Haro Tecglen

EN MEMORIA DE
EDUARDO HARO TECGLEN
 
 
 
 
 
14 octubre

El rey saludando

Elreysaludando

 

IMPACTANTE DOCUMENTO

 

Por la república

Por la república


Manuel Azaña  

 

«La política consiste en realizar. La política se parece al arte en ser creación. Una creación que se plasma en formas sacadas de nuestra inspiración, de nuestra sensibilidad, y logradas por nuestra energía. La política es, pues, confianza en el esfuerzo, optimismo. No hay política de hombres desengañados, de hombres tristes; no hay política de hombres circunspectos, que no quieren arriesgarse a fracasar; no hay política de hombres fútiles; la política está reñida con el esnobismo. Nosotros hemos rebasado aquella etapa decadente del espíritu español que contaba por meses y aun por días el tiempo que le faltaba para desaparecer. Desechamos la opresión del pasado y las añoranzas históricas. De frente a la realidad, por adversa que parezca, hemos de modelarla con nuestras propias manos.

»A esto nos llaman la vocación y el deber. Iremos todos los españoles que quieran igualar esta condición con la de hombres libres. Todos ellos, pero ninguno más. Los tímidos, los espectadores benévolos, no los queremos; que pierdan su rancia doncellez y vengan con nosotros, o se vayan para siempre con el enemigo. Cualquiera que sea nuestro oficio, cualquiera que sea la formación mental y moral que hayamos recibido, los que entremos en este combate debemos ir poseídos del magnífico, envidiable e incontrastable fanatismo por la idea. Debéis templaros en ese fanatismo. Cuando todo está dicho, explicado y probado, es hora de conducirse creyendo a cierra ojos que la idea nos dará la verdad social española. No temáis que os llamen sectarios. Yo lo soy. Tengo la soberbia de ser, a mi modo, ardientemente sectario, y en un país como éste, enseñado a huir de la verdad, a transigir con la injusticia, a refrenar el libre examen y a soportar la opresión, ¡qué mejor sectarismo que el de seguir la secta de la verdad, de la justicia y del progreso social! Con este ánimo se trae la República, si queremos que nazca sana y vividera. La República no puede surgir como un mal menor, originado en la podredumbre y corrupción de un régimen, sino como criatura de nuestra energía, fecunda y activa, segura de sí misma. La República tendrá que combatir con una mano mientras edifica con la otra. Los tiempos serán entonces más difíciles que los actuales, porque habremos echado sobre nosotros la responsabilidad del porvenir de España. No nos bastará barrer de un escobazo el infecto clericalismo del Estado, ni acabar con la demagogia frailuna que a los liberales moderados de hace un siglo ya les parecía repugnante. Éstas son medidas policíacas que en una hora se conciben y se ejecutan en un día. No nos bastará concluir con el militarismo para que no vuelva a surgir en el pecho de algún general la extraña iluminación de querer redimirnos a fuerza de buena voluntad.

»No nos bastará con asegurar la libertad de conciencia y la libertad religiosa con todas las consecuencias que ello trae en la vida civil y pública. No nos bastará ofrecer a todos los pueblos hispánicos aquellos términos de concordia que subsanen, si es posible, las aberraciones opresoras de quienes identifican la patria con el símbolo religioso y el símbolo regio. Necesitaremos dilatar la República en el tiempo, propagándola en las generaciones que nos sucedan, para lo cual la escuela deberá ser nuestra; y necesitaremos arraigarla en las más profundas capas de la democracia, para lo cual deberemos demostrar con actos que la República es la condición inexcusable del progreso social. La República cobijará sin duda a todos los españoles; a todos les ofrecerá justicia y libertad; pero no será una monarquía sin rey: tendrá que ser una República republicana, pensada por los republicanos, gobernada y dirigida según la voluntad de los republicanos. A esta obra llamamos a todos los que piensan como nosotros, sean jóvenes o viejos. Es vana en política esa distinción. En política, las gentes no se clasifican por edades, sino por opiniones. Hay viejos que son militantes gloriosos del republicanismo. Hay jóvenes que a título de modernidad remedan el pensamiento fascista. Nosotros queremos trabajar con nuestros iguales en ideas. Todos juntos acertaremos a darnos lo que más falta nos hace: una España libre a la que podamos servir sin amargura.»


Manuel Azaña, 11 de febrero de 1930.

 

¡República!

¡República!

Leandro Palencia

Granada Digital  15 de Abril de 2005

De no haber sido por el golpe militar de 18 de julio de 1936, la Niña cumpliría hoy 74 años. Desde entonces, los zigzags de la historia han venido a ratificar el pronóstico de Manuel Azaña, en el sentido de que el futuro de la democracia en España no iba a pasar por los hombres y las fórmulas políticas de aquella década. La democracia parece asegurada en un régimen de monarquía parlamentaria y casi nadie piensa en reactivar las tensiones que culminaron en la Guerra Civil.

A pesar de ello, el olvido de la República resulta excesivo. Según recordaba hace poco el historiador Antonio Miguel Bernal, fue casi inmediata la pretensión de los sublevados de borrar para siempre el régimen republicano y su memoria; ya en agosto de 1936 un destacado colaborador de la sublevación, el militar del cuerpo jurídico Felipe Acedo Colunga, advertía sobre la necesidad de hacer tabla rasa con todo lo que evocara al periodo republicano. Con normas y con actos el franquismo cumplió esa exigencia a rajatabla en sus cuatro décadas de existencia política. Salvo la estatua de Castelar en la Castellana y algún que otro superviviente por despiste o ignorancia en el callejero, los hombres y los símbolos republicanos pasaron al inframundo, a ese mismo 'infierno' en que quedaron recluidos los periódicos y libros demócratas y socialistas, cuando no fueron pura y simplemente destruidos. Y como para Franco el Mal residía originariamente en el liberalismo, ni Torrijos ni Mendizábal, ni siquiera Olozaga y Espartero, se salvaron de la depuración. En su filme autobiográfico Raza, Franco fijó la pauta a que respondería invariablemente la visión oficial de su régimen: en cuanto proceso político, la República carecía de existencia propia; era simplemente el marco dentro del cual se desarrollaron sin obstáculo alguno las fuerzas destructoras que en una coyuntura apocalíptica hicieron imprescindible la Cruzada. Por eso la quema de conventos se convirtió en emblema y único protagonista de cinco años de vida de España.

La condena de la memoria republicana y obrera se mantuvo hasta las postrimerías del régimen. Cuando ya hasta Lenin era editado, y por un montaje semiestatal, escribir sobre un dirigente socialista llevaba al Tribunal de Orden Público. Lógicamente no por el contenido, sino por lo que tenía de símbolo de una corriente política proscrita. Al morir el dictador, las cosas cambiaron por un tiempo, pero muy pronto la renuncia a la República -recordemos el célebre cambio de bandera en el PCE- se convirtió en el precio a pagar por la conversión de la monarquía de don Juan Carlos a la democracia. Por fin, ese precio se hizo aún más alto al atribuirse al Rey el mérito de la desarticulación del 23-F. La bandera de la República pasó a ser símbolo de desestabilización y únicamente el innegable valor de sus escritores ha evitado que el revisionismo de la historiografía postmoderna recuperase plenamente el juicio peyorativo pronunciado antes por el franquismo.

En todo caso, la significación de la República tiende a ser minimizada por contraste con la exaltación de un pasado monárquico al que se identifica abusivamente con la esencia de la nación. Sirva de ejemplo el volumen colectivo publicado por el Centro de Estudios Constitucionales con el título Símbolos de España, que muy pronto recibirá el Premio Nacional de Historia. Dejando de lado el interminable apartado heráldico, síntoma ya del arcaísmo del enfoque adoptado, tanto en la historia de la bandera como en la del himno el componente republicano resulta marginado y reducido a la esfera institucional. Especialistas como Alberto Gil Novales recopilaron hace tiempo las distintas letras del Himno de Riego, hay estudios sobre los intentos de cambio de himno en la Segunda República, la Marsellesa intervino en momentos cruciales como himno, con letras en castellano y en catalán, para expresar el sentimiento republicano. Todo eso queda fuera de esta crónica oficial del Reino, y por ello, si el lector desea conocer temas tales como la génesis de la bandera tricolor, más vale acudir al estudio de Carlos Serrano, cuyo título -Señas de una identidad conflictiva- es tan elocuente como el retrato a toda página de don Juan Carlos que preside este galardonado libro. Las amputaciones, que alcanzan también a los aspectos de la simbología nacional no institucionalizados, indican que, para los realizadores de este estado de la cuestión sobre los símbolos de España (en realidad, del Estado español), la República constituye una desviación de la trayectoria central de nuestra evolución histórica.

Ahora bien, el vacío republicano no es sólo observable en la literatura de exaltación monárquica. En un medio más abierto a la sociedad como el cine, apenas cabe apreciar la huella de la Segunda República en las producciones del último cuarto de siglo. Es cierto que una de ellas, Belle époque, sitúa la acción en el momento de cambio de régimen, en 1931, y por lo menos deja al público un sabor optimista. Pero, más allá de ese clima, igual que sucediera con El año de las luces, el telón de fondo histórico apenas incide sobre el despliegue de la comedia. Además, los reaccionarios son inofensivos y hasta el cura tiene la buena idea de suicidarse. Ni Segura ni Gomá siguieron ese camino. Alguna vez he hecho referencia a otra falsa evocación republicana, la de Garci en Volver a empezar, donde el buen exiliado con aire de Sender había sido antes del 36 admirador de Cole Porter y jugador de fútbol, sin seña política alguna. De hecho, servía sólo para dar un 'viva el Rey' telefónico en una ciudad de Gijón donde todo resto de republicanos o gente de izquierda había sido borrado. E incluso cuando un autor como Carlos Saura insiste una y otra vez, desde ángulos diversos, en sacar a la luz la violencia del franquismo, al hacerlo en tiempo de guerra, o la República como tal está ausente, salvo como objeto de destrucción (¡Ay, Carmela!), o es estimada peyorativamente, caso del guión de ¡Esa luz! Salvo alguna contada excepción, del tipo de La lengua de las mariposas, de José Luis Cuerda, únicamente las series y los reportajes sobre personalidades de la cultura republicana, con García Lorca en primer plano, recuerdan al espectador que la República fue algo más que un caos, prólogo de la Guerra Civil.

Fue mucho más que eso. La Segunda República marcó un paso decisivo en la consideración de los españoles como ciudadanos de una democracia, y además, al asociar cambio político y reformas sociales redistributivas, se situó en el espacio de la modernidad desde el cual emerge la noción de ciudadanía social. Ciertamente, no pudo controlar una conflictualidad muy intensa, común a otros países europeos en la trágica coyuntura de los años treinta, pero incluso en los momentos de mayor barbarie hubo prohombres republicanos y líderes obreros que supieron oponer su grito de la razón a las fuerzas de la violencia desencadenadas. Los nombres de Manuel Azaña, Fernando de los Ríos, Indalecio Prieto, Juan Peiró, Melchor Rodríguez, entre otros, dejaron un legado imborrable en medio de los desastres de la Guerra. La Segunda República constituyó un ensayo de modernización de la sociedad y de la cultura españolas, con aportaciones emblemáticas tales como la política de enseñanza, el sufragio universal para ambos sexos, el divorcio, dentro de una vocación general de cambio que explica el apoyo de los intelectuales y el brillante desarrollo de una cultura asociada a los valores de la izquierda. Sin olvidar lo que representa el título primero de la Constitución de 1931 como antecedente del actual Estado de las autonomías. El desenlace fue trágico, como también lo fue para otros países europeos de nuestro entorno; sólo que aquí la victoria del fascismo se prolongó durante casi cuarenta años.

Por otra parte, tal y como ha explicado Philip Pettit, el republicanismo es hoy algo que supera la simple defensa de una determinada forma de gobierno. Implica la preferencia por un Estado pluralista, fundado en el ideal de no-dominación, del cual resulta excluida toda posibilidad de interferencia arbitraria por parte del Estado y donde la pluralidad de grupos y minorias étnicas sea atendida por medio de un complejo de políticas destinadas a proteger la diferencia. Es muy posible que las concesiones hacia la galería en el plano del imaginario monárquico, cada vez más intensas en nuestro país, se queden en eso: en una simple estrategia de poder de grupos e individuos con una nostalgia que calificaríamos de vasallática. Ahora bien, debe asimismo quedar claro que sin la preeminencia de los principios de isonomía y de igualdad ante la ley, y la exclusión de todo privilegio arbitrario, el republicanismo vuelve a aparecer como opción política necesaria.

 

La III República ¿Por qué?

La III República ¿Por qué?

 Intervención de Julio Anguita en Carmona

Unidad Cívica Andalucía Carmona (19  de Junio del 2004)

           

  1. REGENERAR LA DEMOCRACIA.
  1. HACIA LA III REPÚBLICA ESPAÑOLA.

 ·         Se  establece una jerarquía entre un  Valor Absolutizado (la Democracia) y su forma de Estado más consecuente ( la República)

·         Relación Causa- Efecto. Una Coherencia lógica y ética entre Democracia y República. Somos republicanos a fuer de demócratas.

     Degeneración de los contenidos del concepto Democracia:

Libertad, Igualdad y Fraternidad

·         El voto censitario y el voto de la mujer

·         La Trilateral en 1.975: la “democracia excesiva” y las “exigencias democráticas”. No “sobrecargar” al régimen democrático con exigencias excesivas. Elogio de la Abstención.

·         El conflicto entre la Razón Crítica y Analítica y la Razón Económica se resuelve en la Magia.

·         La Política queda instalada en los extramuros  del FMI- GATT- OMC-BM-OTAN, etc. 

            Pero también queremos señalar, al establecer la prelación, que se trata de establecer un proceso de regenerar algo que ha ido degenerando. Las democracias demediadas en esta hora de Neoliberalismo, Pensamiento Único y Globalización están en fase de involución real. Y en el caso español hay que añadir las características específicas ocurridas desde la Transición.

En realidad el conflicto se establece entre la Razón Crítica y Analítica y la “Razón Económica”. La Democracia queda instalada en la esfera de lo político-institucional y extramuros de la Economía, el Comercio o las grandes Corporaciones y acuerdos : FMI, BM o los GATT, OTAN, etc.

 

 ¿Qué es Democracia?

 

1.      Participación de todos/as en todo: Economía, Sociedad, Política y Cultura.

 2.      Convenio permanente entre seres libres e iguales para seguir permanentemente conviniendo. Proyecto, Ámbito, Camino, Método, Contenidos, Valores y Meta.

 3.      Declaración de DDHH de 10 de Diciembre de 1.948 de la ONU, artículo 28: “Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos”. Recordemos las tres generaciones de Derechos.

 

 

 

 El Proceso Constituyente, características, razones y ejes.

  1. No hay República sin republicanos y republicanas.
  2. Los Medios e instrumentos para conseguir la República deben ser concordantes con el Fin.
  3. El Estado y sus formas son producto de la sociedad, concuerdan con ella y sus valores dominantes
  4. El cambio social precede al cambio político.
  5. El proceso constituyente es también un proceso de concienciación, de cambio personal, de transformación de la ciudadanía en militantes cívicos.
  6. Por tanto el proceso constituyente es sereno y lento. Se realiza en ámbitos culturales y sociales. Su ritmo no puede como el de un partido político ya que éste realiza su tarea casi exclusiva en la esfera de lo político-institucional, y de manera inmediata.
  7. La República es el convenio, el contrato-marco, el ámbito de contenidos, normas, valores y virtudes cívicas que cohesionan un nuevo tipo de sociedad.
  8. En consecuencia un ciudadano como militante cívico es sujeto de Derechos y Deberes:

       Derechos: conciencia, crítica, exigencia, protagonismo.

       Deberes: corresponsabilidad, obligaciones, solidaridad, aportación, construcción.

 

UN ANTECEDENTE DE LOS AÑOS 60 : EL CLUB DE ROMA

I)                  Nuevas Visiones. Nuevos ejes de enfoque. La República.

II)               Creación de Redes. Construir la casa nueva. La Respuesta.

III)            Decir la Verdad. El valor de la Subversión desde el enfoque hiper-realista.

 

¿POR QUÉ AHORA?

La preocupación por el post-franquismo.Central de Inteligencia Militar (7 de Julio de 1.945).

El libre de Joan Garcés: “ Soberanos e intervenidos”

El equilibrio de fuerzas y una situación sin salida. Tarancón, Arias Navarro, y la posición de la oposición clandestina ( PCE y otros). La Ruptura Democrática.

Suárez toma la iniciativa y rompe mediante las legalizaciones. El PCE y la piedra de toque de su legalización. Los poderes del franquismo adaptados preparan la Agenda y el Orden del Día. Suárez y Carrillo.

El Consenso y el Pacto constitucional.

Lo que se olvidaba:

1.      Sesión de las Cortes Constituyentes de la República y Alfonso XIII (leer).

2.      La sesión de las Cortes Españolas del 22 de Julio de 1.969 y la proclamación de Juan Carlos como sucesor de Franco “ a título de Rey”.

3.      El Juramento del 21 de Noviembre de 1.975.

4.      Los contenidos más importantes de la legalidad republicana:

a. Artículo 6 y 77 (leer).

     b. Artículo 3.(leer)

     c. Artículo 44  (leer)

5.      Cárceles, depuraciones, fosas comunes. Dictadura.

Lo que nos tragábamos:

1.      Monarquía franquista aceptada sin más.

2.      Incorporación de la Ley Orgánica del Estado (artículo 37) al artículo 8 (leer). Lo que decía el 77 de la República.

3.      La Inviolabilidad del Rey y la responsabilidad criminal del Presidente de la República.

4.      La Justicia en nombre del Estado o en nombre del Rey

5.      El Referéndum vinculante o consultivo.

 

EL PACTO Y SU DESARROLLO DESDE EL INICIO

  1. Miguel Roca: “ lo de la planificación y el sector público eran tonterías que hubo que aceptar por la cercanía de la revolución de los claveles….ha habido el buen criterio de no desarrollarlos”
  2. El artículo 44 y Ferrer Salat
  3. La redacción del artículo 2 ( Mientras Tanto, página 45)
  4. El artículo 61 y el Juramento o Promesa.
  5. En los umbrales de Mäastricht. Leer a los economistas.
  6. La Constitución Europea que se prevee.

 

  1. Los artículos conculcados o inservibles:
    1. 31- 35-37-30 (2 y 3)-128-130-131- 93.
    2. Los trabajos de Jorge Cancio Meliá.
  2. Las Reformas anunciadas y la leyenda de Inés de Castro.

 

Qué República?        PARA EL SIGLO XXI

La manida expresión del siglo XXI obliga a desmontar la lectura de algunas palabras:

I)      Modernidad.- Democracia demediada- retrocesos sociales- la Modernidad como avance tecnológico. La Trilateral.

II)   Renovación como cambios en las líneas y principios básicos para asumir los de otros con igual o mayor antigüedad.

III)            Polisemia y adjetivación compulsiva.

 

LOS ORIGENES REMOTOS Y PRÓXIMOS PARA LA III REPÚBLICA

1.      En el principio Libertad, Igualdad y Fraternidad. Sin embargo voto censitario, esclavitud, voto de la mujer, no igualdad, etc

2.      I República y su entorno

2.1.           Manifiesto Comunista de 1.848

2.2.           La Comuna de París de 1.871.

2.3.           Proudhom.

2.4.           Los Utópicos.

Herencia:

·         Democracia Radical

·         Federalidad del Estado

·         Estado Global e Integral. La Subsidiaridad.

3.      II República y su entorno.

3.1.           La Restauración canovista y el trípode del Poder.

3.2.           Revolución soviética

3.3.           Revolución mejicana

 

3.4.           República de Weimar,

Herencia:

·         Paz y Respeto a la legalidad internacional.

·         Laicidad.

·         Supremacía del Poder Civil.

4.      III República y su entorno.

4.1.           Estado del Bienestar.

4.2.           Declaración Universal de DDHH.

4.3.           La Involución: Globalización Capitalista, Neoliberalismo, Imperialismo.

4.4.           El Nuevo Orden Internacional.

4.5.           La necesidad de una respuesta.

 

CONTENIDOS

1.                              Derechos y Deberes.

2.                              Laicidad.

3.                              Federalidad y Derecho de Autodeterminación.

4.                              El Estado y sus tres administraciones.

5.                              Paz.

6.                              Orden Internacional de DDHH.

7.                              Educación y Cultura.

8.                              Medios de Comunicación.

9.                              La Austeridad.

10.                          Los Poderes Públicos y la Economía.

11.                          Protección Social Plena.

12.                          Sistema electoral proporcional con un Colegio Nacional de Restos

13.                          Código ético del Cargo Público.

14.                          Elección del Jefe del Estado  

 

Monarquía o república

Monarquía o república

JUAN MANUEL MORENO CUBINO *

 La Nueva España (Asturias)

La convergencia de sensaciones, de satisfacción en torno al texto de la Carta Magna expresado desde la diversidad política y social más atenta a no descomponer el gesto que a profundizar en una reforma excepcional de la Constitución, es decir, cuestionar a la monarquía parlamentaria como forma política del Estado español, ha rodeado los discursos y ceremonias de conmemoración del cuarto de siglo de la Constitución.

En 1978, período de transición del franquismo a la democracia, la reconciliación de los españoles pasó a ser el objetivo prioritario. En ese contexto, a pesar de que el Rey fue nombrado sucesor por Franco, las organizaciones políticas confiaron a la monarquía, como mal necesario, el papel umbilical de consenso político y elemento estañador de las dos Españas.

Veinticinco años después, con el episodio golpista del 23 de febrero de 1981 aún no del todo clarificado, superado el clima de entendimiento, dejadas atrás las ruinas del franquismo gracias, fundamentalmente, al gran sentido común de los españoles y no a la mano divina -esa tendencia, tan de todos los tiempos, de meter a Dios en cualquier obra-, la monarquía como protectora del Estado ha dejado de ser relevante. Si la monarquía carnal no está sujeta al refrendo de la voluntad popular de los votos se vuelve un valor simbólico, un valor virtual, anacrónico, una imagen impregnada en un sello personalizado.

Para los que creemos en la forma de Estado federal y republicano -en palabras de Armando López Salinas- es hora de atreverse a encargar misas de réquiem por la monarquía, a ser aguafiestas y a decir que palabras como república, gentes de la cultura y lucha de clases en nuestro país no tienen que ser sinónimas de un nuevo cataclismo social como proclaman los más fervorosos partidarios de la corona. Nunca faltan escritores y periodistas que se prestan a tan modesta ocupación, pues para ellos ser monárquico es lo moderno, lo progresista. Por el contrario, el republicanismo es un concepto trasnochado.

Si ya se dio un retoque puntual a la Carta Magna para adaptarla a las políticas consagradas del Tratado de Maastricht. Si se habla de la igualdad de la mujer a acceder a la Jefatura del Estado, por qué no darle otro retoque con repercusiones y matices más amplios. Subvertir la actual Jefatura del Estado, en sentido estrictamente moral, por otra de origen republicano debería verse como un signo de libertad y tolerancia en una democracia tan arraigada como la nuestra, a no ser que ese reconocimiento se deba más a una abundancia excesiva en prodigalidad.

Hoy se habla mucho de la memoria histórica, pues bien, apelando a ella, ésta no vacila en elogiar el concepto republicano como la corriente cultural y humanística que se enfrenta a la impronta monarquía y clerical dominante (alianza entre el trono y el altar sostenida por el Ejército). Ambas repúblicas, febrero de 1873 y abril de 1931, capitularon a la litúrgica esperpéntica de las armas de los generales Pavía y Franco, militares fieles a dicha alianza.

El origen de la república está unido a las corrientes intelectuales de sus épocas e impregnadas de un liberalismo tolerante, pero en absoluto tolerado por los absolutistas. La posterior vinculación «ateneísta» de, entre otros, Leopoldo Alas, Pérez de Ayala, Ortega y Gasset, supuso la proyección hacia la institución libre de enseñanza, lugar donde se concentró un número importante de la inteligencia española republicana, del saber cultural más glorioso de nuestro país, Lorca, Buñuel, Guillén, León Felipe, Alberti, A. Machado, etcétera.

Los grandes avances en nuestro país se hicieron en tiempos republicanos y eso no lo dicen sólo los dos tontos de Oviedo, ni el de Gijón, ni siquiera el trompetista australiano, involuntario, sino que lo afirma la Historia.

Si la democracia y la soberanía corresponden al pueblo como dice nuestra Constitución, si el pueblo es el depositario de dicha soberanía y todos somos iguales ante la ley, por qué permitir que una familia ejerza el poder sobre este país y se arrogue su representación en perjuicio de la voluntad popular. Dejemos que sea el pueblo soberano, maduro y representativo, quien legitime, a través de las urnas, la forma de Estado que desee.

Si no recuerdo mal o la historia no miente, la última vez que el pueblo se pronunció sobre si monarquía o república fue en abril de 1931 y eligió república.

* Juan Manuel Moreno Cubino es coordinador de Izquierda Unida en la zona oeste.

 

La benevolencia de la II República Española

DECRETO DE AMNISTIA

El Gobierno de la República Española, teniendo en cuenta que los delitos políticos, sociales y de imprenta responden generalmente a un sentimiento de elevada idealidad; que los hechos más recientes de ese orden han sido impulsados por el amor a la Libertad y a la Patria, y, además, legitimados por el voto del pueblo en su deseo de contribuir al restablecimiento y afirmación de la paz pública decreta, como primera medida de su actuación, lo siguiente:

Artículo 1º.- Se concede la más amplia amnistía de todos los delitos políticos, sociales y de imprenta, sea cual fuere el estado en que se encuentre el proceso, incluso los ya fallados definitivamente, y la jurisdicción a que estuvieren sometidos.

Artículo 2º.- Por los Ministerios de Justicia, Guerra y Marina se dictarán las disposiciones aclaratorias mediante las cuales se resuelvan las dudas que surjan y el alcance de la amnistía.

Por los mismos Departamentos se preparará con urgencia un indulto general que reduzca la severidad de las condenas y haga partícipe a la población penal de la satisfacción del País.

Dado en Madrid, a 14 de Abril de 1931.
El Presidente del Gobierno provisional de la República,
Niceto Alcalá-Zamora y Torres.

Publicado en el Boletín Oficial de la provincia de Oviedo
el miércoles 22 de Abril.

 

Notas para un debate sobre laicidad

Notas para un debate sobre laicidad

 

PREÁMBULO

 

Ser revolucionario durante veinticuatro horas es digno de encomio, pero serlo durante veinticuatro años más para intentar cambiar la sociedad en que se está gastando excesivamente el tiempo en conmemoraciones, no conduce a ninguna situación política esencialmente positiva. El reloj que mide el tiempo cronológico, para los republicanos españoles es. un ladrón.

 

El pasado democrático revolucionario de España aunque efímero, en algunos momentos ha sido glorioso. Pero los españoles ancestralmente y sin generalizar son un pueblo desagradecido y muy frágil de memoria que por lo menos en un 40% no ha querido nunca ni quiere ahora reconocer y mucho menos asumir. Éste estrato social, por denominar le de alguna manera, está convencido de que sus condiciones de vida actuales y su ilusorio estatus de nuevos ricos, les ha venido dado por la gracia de Dios. Para éste conjunto de individuos, en España ha estado y está todo conseguido históricamente, debido a su exclusivo buen hacer. El resto de los españoles son la anti España, roja y atea que vive mal porque son unos vagos congénitos que no trabajan lo que ganan y como tales son indignos de habitar en el Paraíso Terrenal que ellos llaman España.

 

El otro 60% de españoles, y repito sin generalizar, es el que siempre está expectante a la llegada de un Mesías que les solucione sus problemas. Son unos seres humanos que pese a quien le pese, están y han estado desde siempre fijados en el trabajo, u otros menesteres para proporcionar a su familia lo más elemental para su subsistencia, no habiendo conseguido nunca otra cosa que escasez en lo más necesario. Las oligarquías siempre les han tenido atados muy cortos, esclavizados en el trabajo y vida cotidiana para que no les haya quedado jamás el tiempo ni ganas para pensar y luchar por sus Derechos Naturales, es un pueblo desmovilizado, inhibido políticamente y atemorizado. 

En España, los demócratas, no hemos podido nunca ganar la guerra para conquistar los Derechos Naturales como la Democracia, la libertad, la igualdad, la justicia y la dignidad se han ganado algunas batallas, pero éstas, como se puede constatar, no han sido suficiente para poder gozar plenamente de estos bienes tan preciados.

EVIDENCIAS

 Cuando se habla de Laicidad, se está hablando de política y triunfar en política depende de la correlación de fuerzas. Para conseguir políticamente una fuerza susceptible de éxito, en primer lugar hay que conocer al adversario y/o antagonista. En segundo, hay que saber donde se está, étnica y geográficamente. En tercer lugar, hay que conocer muy bien el entramado sociopolítico que se quiere cambiar, teniendo en cuenta que en el caso específico de España, construir un a nueva sociedad sobre los escombros de lo que ésta ha sido en los catorce siglos precedentes, va a ser harto difícil. Por último, en cuestión de laicidad, habría que redactar y consensuar un documento político marco en el que la totalidad de las reglas laicas que ciertamente vayan a cambiar la situación anterior, estén perfecta y claramente expuestas en él, sin caer en florituras retóricas que puedan confundir y/o aburrir al pueblo llano, subrayando en dicho documento que las normativas laicas expresadas en el mismo, deberán ser aplicadas con absoluta radicalidad y sin paliativos a todos los campos de la sociedad civil, política, cultural y económica que vayan a regir en la III República española. 

Las cosas en política se cambian desde el poder institucionalizado o se cambian con el poder popular; lo que hay que tener es poder. 

Como los republicanos españoles actualmente no tenemos ni nos acercamos a ninguno de estos dos poderes, tendríamos que proponemos seriamente conquistar el poder popular para llegar al institucional y desde éste hacer los cambios radicalmente necesarios para el buen funcionamiento de la III República que anhelamos. 

Igual que nunca habrá una República sin republicanos, jamás podrá haber una República laica sin hombres y mujeres laicos. Estos dos axiomas son los que hay que deshacer, por medio de una labor didáctica, dirigida a la ciudadanía prerrepublicana. 

Para conseguir el éxito total en cuestión de laicidad, la República una vez en el poder, deberá crear las instituciones educativas republicanas laicas necesarias de las que habrán de salir los maestros republicanos laicos que instruirán a los futuros ciudadanos. En éste sentido y una vez conseguido el poder, las Cortes constituyentes cuando estén elaborando la Constitución republicana, no deberán ceñirse únicamente al sector de la Instrucción Pública como tal entendida, tendrán también que institucionalizar por medio de ésta los departamentos necesarios para formar a verdaderos funcionarios públicos republicanos laicos ya sean estos civiles, militares o policiales. Referente al funcionariado civil, en la Constitución republicana deberá estar perfectamente expresado que la escala de rangos de éste cuerpo, deberá llegar hasta el de Director General. 

LA  HERENCIA 

En el primer caso descrito en EVIDENCIAS hay que reconocer que la laicidad en España no tiene adversarios antagónicos, lo que tiene son enemigos a muerte; el primero es la milenaria alianza del Trono y el Altar. Éste contubernio y sus fines, así como los sujetos que lo hicieron, históricamente han estado siempre recordados, añorados, fuertemente defendidos y apoyados por todas las instituciones públicas y privadas que ancestralmente les han venido sirviendo, unas veces de brazo armado coercitivo, otras como instrumento adoctrinador o las dos a la vez. Todos unidos, haciendo una piña, han venido adquiriendo en el transcurrir histórico español y hasta nuestros días, un poder tan descomunal que les ha permitido ir apañando las cosas para ganar siempre e insoslayablemente en España y para apropiarse de todas sus instituciones, tanto del Estado como particulares. 

En el segundo caso de EVIDENCIAS, hay que constatar que estamos en España. Sir Winston Churchill dijo: España es un misterio dentro de un enigma. Si se quieren entender estas frases, ciertamente exóticas para cualquier mortal poco avezado en los asuntos de España se tendría que aclarar, entre muchos de otros, un pensamiento de Ortega: el problema de las dos Españas.

 Las dos Españas divididas por un imaginario río de sangre y fuego, que una de ellas nunca ha querido que se coagule la sangre y se extinga el fuego; ésta es: la España martillo de herejes, la evangelizadora de medio Orbe, la espada de Roma, la luz de Trento, la cuna de San Ignacio, la España de Santiago matamoros, la del Cardenal Cisneros, la de los exterminios de Europa, de América, de Filipinas, de las Islas Canarias, la que expulsó de su tierra española a musulmanes y judíos españoles; la España tradicionalista, la de Agustina de Aragón, la de Torquemada, la del Empecinado, la de Menéndez Pelayo, la monárquica, la nazi, la fascista, la falangista, la franquista, la católica, la nacionalcatólica, la deísta, la ritualista, la sumida en la resignación y la creencia, la oscurantista, la supersticiosa, la que ve a la ciencia y el saber como al enemigo a destruir, la que desprecia la honradez, el mérito y el gusto por las cosas bien hechas; concretamente, la España que surgió de La Reconquista. 

El entramado político, social, económico, cultural, religioso etc. mencionado en tercer lugar en EVIDENCIAS que ha ostentado el poder en nuestro país y que sigue ostentando al día de hoy, proviene materialmente la España arriba mencionada y de esa Reconquista, creada solapadamente a tal efecto por la Iglesia de Roma, con el solo fin de asegurar su hegemonía en los reinos de España que ya existían y en los que se conquistaran en el futuro.

 Espiritualmente, éste poder viene dado desde mucho antes de esta Reconquista, concretamente viene desde cuando la Iglesia católica se apercibió de que éste territorio era rico en recursos materiales y humanos, aparte de su valor estratégico que ya se cotizaba al alza en la Europa de la época, dado que lo que ahora es España era el Finisterre y que ya corrían rumores provenientes de tierras vikingas de la existencia de otros mundos terrenales a los que se podría acceder más fácilmente desde éste. 

La Iglesia católica, para apropiarse de todo, del oro, de las tierras tangibles hispanas y de las hipotéticas lejanas, así como de las mentes de sus autóctonos presentes y de las de los posibles desconocidos futuros, eligió a unos cuantos aguerridos cristianos sobresalientes de entre los primeros. Convirtió a Recaredo al catolicismo, le bautizó y acabó con la protodemocracia monárquica arriana goda, única en la que los reyes eran, con su peculiar forma, elegidos. Todo sucedió en el tercer Concilio de Toledo en el 589 al más puro estilo católico, la Iglesia católica convirtió al rey por mero interés político y ­económico y, éste a su vez, convirtió al catolicismo a los obispos arrianos y al pueblo godo por decreto. El último escollo que impedía la fusión de la minoría goda arriana con la mayoría hispano romana católica había desaparecido; un enemigo menos. Pero lo más importante que se había conseguido en tal Concilio, fue una de las cosas que los europeos y españoles de hoy aún venimos sufriendo; se había institucionalizado el verdadero, el gran contubernio entre la Iglesia y el Estado, se había consumado, la hasta hoy famosa alianza del Trono y el Altar.

LOS HECHOS

Dos siglos más tarde, cuando Don Rodrigo ya católico y descendiente entre otros de Recaredo y Witiza y por tanto godo renegado, pierde la batalla de Guadalete con la cruz y la espada en sus manos y consecuentemente los musulmanes invaden el norte de lo que hoyes España, la Iglesia católica dañada en sus intereses se puso al habla con Don Pelayo para nombrarle primer testaferro y promotor d e la Reconquista. A partir de aquí primer cuarto del siglo VIII y hasta 1512 cuando Castilla se anexiona Navarra es lo que dura la Reconquista aunque los literatos apesebrados y siempre interesados, digan que fue en 1492 cuando ésta se culmina, gracias la boda de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, la consiguiente unión de sus reinos y la conquista del reino de Granada.

 Una vez conquistados (reconquistados según los historiadores) los reinos europeos y ultramarinos hispanos, los de allá y los de acá, para mayor gloria de Dios, la Alianza Iglesia católica y Trono de España puso bajo la advocación de alguna imagen supuestamente santa o divina a estos reinos, sus ciudades, sus pueblos y las más pequeñas aldeas, obligando sin distinción a sus habitantes so pena de martirio y muerte a observar ciegamente y a pies juntilla la religión católica apostólica y romana. Se expulsó a los musulmanes españoles y judíos sefarditas, también españoles, ambos verdaderos artífices de la prosperidad material y cultural de los moradores de lo que hoy llamamos España. La Iglesia católica ya empezaba a ser la dueña del Imperio en el que no se iba a poner el sol. 

Antes ya había exterminado a los guanches en las Islas Canarias. Dando un salto en la historia, conviene recordar en éste punto de los exterminios, el de los aztecas y mayas en lo que hoy es Méjico y Centro América el cual alcanzó la considerable suma de 24 millones. 

Para imponer su hegemonía la Iglesia de Roma con la ayuda de su brazo armado representado por los Reyes Católicos, reactivó la Santa Inquisición la cual permanecerá hasta la primera mitad del siglo XIX realizando su criminal labor en España e Hispanoamérica, amén de otros lugares. Curiosamente, un cuadro del precursor de esta policía religiosa  fue el fundador de la Orden de los Dominicos, el español Santo Domingo de Guzmán (Domingo de Caleruela) preside en la actualidad en el Vaticano, la oficina del Santo Oficio, última denominación de ésta mafiosa y sangrienta organización. 

En las postrimerías de la Edad Media y principios de la Moderna aparecen en Europa ­el Renacimiento y la Reforma, movimientos tendentes a emancipar las conciencias del sentido escolástico en que la primera, había sumido al ser  humano y acabar con los excesos y abusos de la Iglesia católica de Roma. 

Mientras que en el resto de Europa empezaban a notarse algunos atisbos para laicizar las mentes y secularizar las sociedades, en Castilla se acaba con la monarquía de los Trastámara, los Beamonteses y Agramonteses, con la ayuda egoísta e intencionada de la Iglesia de Roma, practicando en el caso de los Trastámara, una vil política de sacristía. 

Sin pertenecerle dinásticamente la Corona a Isabel de Trastámara ésta es nombrada con subterfugios, Reina de Castilla en detrimento de su sobrina Juana, denominada la Beltraneja. Con manipulaciones políticas, la Iglesia católica casa fraudulenta e intencionadamente a la ya Isabel I de Castilla con Fernando de Aragón, consiguiendo con esta unión, su meta más preciada: hacerse en un futuro más o menos próximo la dueña del mundo, con la ayuda militar y gratuita de éstos; los titula como Reyes Católicos y los hace su brazo armado para conseguir sus fines con la colaboración de la Santa Inquisición, que éstos debían poner en funcionamiento en todos los territorios españoles en calidad de seglares ya que en el Concilio de Letrán de 1179, se había prohibido a los curas, obispos y cardenales matar a sus semejantes. El trabajo sucio para conseguir sus intereses tendría que hacerlo otros. Es que son unos santos. 

Aunque los historiadores digan, que fue Isabel personalmente, la que financió el viaje de Colón a lo que hoy es América, a los escépticos nos parece una falacia, puesto que de todos es conocido que ni ella ni su marido tenían lo suficiente para tal aventura y que las Cortes de Castilla, tampoco permitían el dispendio. Fue la Iglesia católica la que adelantó el dinero necesario, haciéndolo a título de inversión de capital, para recuperarlo a posteriori con sus réditos correspondientes. La Iglesia Católica en aquellos tiempos ya era milenaria y ésta ya sabía más por vieja que por lista, que a! otro lado del océano había otras tierras de las que se tenía que apropiar. La Iglesia Católica, tocante al dinero, nunca ha corrido aventuras, ni las correrá; siempre va sobre seguro. En éste tema, siempre ha sido pragmática puesto que en ello le va su propia existencia. Lo suyo es el dinero y el poder que éste proporciona. 

Llegado el siglo XVI, a la princesa Juana, hija de los Reyes Católicos, se la casa por intereses político religiosos, siempre católicos, con un extranjero borgoñón de la casa austríaca de los Habsburgo, podrido físicamente por la endogamia y la sífilis, denominado Felipe el Hermoso, descendiente del emperador Maximiliano y más tarde padre de Carlos I y abuelo de Felipe II; ahí es nada. Vaya dúo.

La política imperialista de la Iglesia y la Monarquía hispana de los Reyes Católicos, anteriormente ya habían hecho otro intento, aunque fallido, para apropiarse del mundo  casando al príncipe Juan, también hijo de Isabel y Fernando con otra Habsburgo llamada Margarita de Borgoña, a su vez también descendiente  de Maximiliano. El príncipe Juan murió, según las malas lenguas. Por exceso de coyunda; vaya usted a saber. 

Es a partir de aquellos tiempos, cuando se decapita vilmente a los Comuneros de Castilla, Padilla, Bravo y Maldonado, por ser detractores de Carlos I, hijo de .de Juana la  Loca, que más bien era una ninfómana impenitente, y de Felipe el Hermoso, que era más feo que una venganza debido a las características físicas familiares: el prognatismo consistente en el labio inferior saliente y colgante, el superior retraído, la mandíbula prominentemente alargada, la frente alta y la mirada desparramada.. Un encanto de hombre. 

Gracias aparte, conviene decir que la cuestión de la decapitación de los Comuneros de Castilla se produjo porque estos no estaban de acuerdo con el abuso que la Monarquía e Iglesia ocasionaban a las comunas en cuestión de impuestos ya que los cuales se estaban dilapidando por Carlos I en guerras de religión que a España ni le iban ni le venían. Hay que aclarar en este punto, que no sólo se dilapidaba el dinero de España, también se dilapidaba profusamente la sangre de los españoles. Igualmente, hay que añadir al respecto, que una vez sofocado el levantamiento de los comuneros, estos siguieron pagando sus impuestos con creces y los nobles y demás patuleas, siguieron sin pagarlos. Siempre es igual. 

Con la monarquía austriaca ya dueña del Imperio español y hermanada con la Iglesia de Roma, empiezan las verdaderas desgracias para España, las cuales permanecen al día de hoy totalmente vigentes. Ni entonces ni ahora se buscaba la prosperidad económica, política, social y cultural de la patria española, solo se pretendía y se pretende en la actualidad la expansión económica político-religiosa de la Iglesia católica apostólica de Roma y sus amigos. Las monarquías, en un principio Hangsburgo y posteriormente Borbón, como extranjeras de facto, la patria española no les han importado nunca una higa, su único cometido desde el siglo XVI ha sido su enriquecimiento personal, amparadas en la milenaria alianza de Trono y Altar perenne desde el año 589 con la Iglesia Católica y sus corifeos, militares y oligárquicos que les otorgaron el estatus de Reyes de España por la Gracia de Dios. Vaya tropa. 

CONSECUENCIAS

Como este trabajo no pretende ser una tesis de historia, voy a relacionar lo más exhaustivamente posible, las consecuencias que lo narrado más arriba, han acarreado a los españoles.

A falta de argumentos políticos ausentes de falsedad, oscurantismo y cuestiones metafísicas, las monarquías reinantes en España desde el siglo XVI hasta nuestros días, han venido paulatinamente fabricando con la ayuda de intelectuales apesebrados, siempre católicos, una serie de iconos y y hazañas épicas supuestamente gloriosas, que utilizado con la retórica populista católica, han venido calando hondamente en las conciencias de las sociedades españolas de cada época. 

Los Monarcas extranjeros que han reinado en España desde el siglo XVI, Austrias y Borbones, han tenido fama de cazurros por su corta inteligencia. No vamos a explicar aquí sus taras físicas y mentales porque se necesitarían muchas resmas de papel. 

Los que las han venido sosteniendo, la Iglesia y los corifeos de ambos, crearon desde sus orígenes el cuerpo de literatos apesebrados que aun perdura, para fabricar historias fabulosas que ocuparan el tiempo y las mentes de los españoles y no se acordaran de lo que verdaderamente les debía interesar. La Iglesia, sobre todo, sabía y sabe que lo que más la puede perjudicar, son los hombres y mujeres que piensen, dado que unidos entre si, consecuentemente, se convierten en una sociedad pensante y por tanto peligrosa para sus intereses, sobre todo los temporales. 

La Iglesia católica y sus amigos, sabían y saben que lo que más perdura en la imaginación del ser humano, son la metafísica, las fábulas, las cosas irreales, los misterios, las hazañas sobrehumanas, las mentiras reiteradas que se convierten en verdades, los héroes desaparecidos, los sentimientos patrioteros, los enemigos imaginarios o no y la fragmentación de las sociedad por medio del odio entre sus componentes. Todas éstas cuestiones se han inculcado profusamente y sin descaso en España hasta el día de hoy. 

Los intelectuales apesebrados, han fabricado para los españoles desde hace cinco siglos para acá, tantas mentiras que han conseguido, irremediablemente, una sociedad fragmentada y enfrentada. España en sí misma, son dos, una la que mencioné anteriormente en el tercer párrafo de LA HERENCIA y, otra, que siempre ha estado dominada por ésta. Una, la que siempre ha ostentado el poder y otra, la que nunca lo ha tocado. Una, la que siempre ha defendido, creído, apoyado, magnificado y coreado las fabulaciones políticas, históricas, sociales, heroicas, épicas, culturales e imperiales que le vendieron los cuentistas a sueldo de los diferentes reinados de Austrias y Borbones. 

A estos españoles, como ellos se titulan: de pro, las cosas históricamente les han ido pírricamente bien, debido a su indignidad y servilismo. Para todos ellos, en los últimos cinco siglos las oligarquías españolas, llámense Corona, Iglesia, Política, Financiera, Terrateniente o Militar les han venido montado una red, siempre y paulatinamente en expansión y a manera de tela de araña, que ha constituido el Estado español históricamente, con instituciones que nadie sabe ni ha sabido, para qué sirven o han servido, como no haya sido para proporcionarles sus sinecuras, cohechos, prevaricaciones y otros medios indecentes, con los que ganarse la vida, que tanto les gusta en su bendita España. 

Cerrilmente, ésta España, desde siempre caduca y apolillada, nunca quiso ni va querer jamás participar en cualquier iniciativa tendente a emancipar a los españoles de cualquier obligación religiosa, política o económica. 

Egoístamente y consecuentemente con su perfil servil, esta España nunca ha querido intervenir positivamente, y sí, negativamente, en los grandes movimientos que han proporcionado a la humanidad la modernidad que goza en la actualidad, como son el Renacimiento, la Reforma, la Ilustración, la Revolución, la República, la separación de las Iglesias y el Estado en 1905, la Revolución de octubre de 1917, la Gran Guerra del 1914 y la II Guerra Mundial. Al contrario, siempre los ha denostado o han puesto excusas para no intervenir en el lado adecuado, en aras de una supuesta neutralidad. Para qué, si su España lo tenía todo conseguido gracias a ellos mismos. Son unos machotes de pelo en pecho. Todavía andan por aquí a millones. 

Del Renacimiento, aun siendo muy importante en lo tocante al arte  y al buen gusto, voy a pasar de soslayo. En cuanto a la Reforma, me voy a referir en primer lugar, a los dos grandes movimientos reformistas iniciados en Sevilla y en Valladolid, y urgentemente aniquilados por el Cardenal Cisneros por heréticos y que sus participantes fueron quemados en la hoguera sin más contemplaciones; en segundo lugar,  es imprescindible recordar que la Corte de Felipe II por medio de su embajador plenipotenciario, el Duque de Alba, estuvo entregando cantidades ingentes de dinero al Duque de Guisa. jefe de la Santa Liga y amigo intimo de Catalina de Médicis que combatía a muerte a los hugonotes en Francia, teniendo que resaltar en este punto la  matanza de éstos en París, la noche de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1563, noche del día citado en la que el río Sena se tiñó completamente de rojo. Fue una gran masacre de protestantes a manos de católicos, auspiciados por la Iglesia de Roma, la Corona de Francia y la financiación con el oro de España. 

Podríamos continuar narrando, por miles, las atrocidades que la Alianza del Trono y el Altar ha propinado a España y, sobre todo, a América, pero sería interminable. 

El sentido que he querido dar a éste documento es el de que se comprenda que las cosas en España y en el mundo occidental no han empezado anteayer y que lo que ayer teníamos y hoy tenemos, es consecuencia de los desmanes y abusos históricos, producidos por las castas Reales y Vaticanas europeas. Perdón por el inciso, pero la cosa no empezó con Recaredo, empezó con Constantino en el siglo IV. En fin éstos han sido, desde siempre, el freno para el progreso de la Humanidad. 

A éste poder milenario, el de la Santa Alianza del Trono y el Altar, hay que compararlo con un rinoceronte, animal tan grande, fuerte, feroz, violento e inteligente, que nunca se le podrá doblegar haciéndole cosquillas. Ojo al tema. 

Esta Comisión propone un debate sereno y en profundidad, entre los asociados a U.C.R para que internamente, quede bien aclarado lo que desde esta Asociación se va a entender en el futuro por Estado laico y los caminos a recorrer para conseguido. 

Como resultado de tal debate, Unidad Cívica por la República redactará un documento que servirá de marco a las propuestas que sobre laicidad haga en su propio nombre. 

Por otro lado, desde esta Comisión se propone a UCR la conveniencia de que la Asociación ofrezca este documento marco resultante de nuestro debate interno a todas las organizaciones políticas, sociales, profesionales, culturales etc., que se reclaman laicas dentro España que se quieran adherir al mismo para trabajar conjuntamente al respecto de las "exigencias que se vayan a formular al Estado en cuestión de laicidad.

A éste poder milenario, el de de La Santa Alianza del Trono y el Altar, hay que comparado con un rinoceronte, animal tan grande, fuerte, feroz, violento e inteligente, que nunca se le podrá doblegar haciéndole cosquillas. Ojo al tema.

 Esta Comisión propone un debate sereno en profundidad, entre los asociados a U.C.R. para que internamente, quede bien aclarado lo que desde esta Asociación se va a entender en el futuro por Estado laico y los caminos a recorrer para conseguido. 

Como resultado de tal debate, Unidad Cívica por la República redactará un documento que servirá de marco a las propuestas que sobre laicidad haga en su propio nombre. 

Por otro lado desde esta Comisión se propone a UCR la conveniencia de que la Asociación ofrezca este documento marco resultante de nuestro debate interno a todas las organizaciones políticas, sociales, profesionales, culturales etc., que se reclaman laicas dentro España que se quieran adherir al mismo para trabajar conjuntamente al respecto de las exigencias que se vayan a formular al Estado en cuestión de laicidad.

 

La Transición truncó otra República

La Transición prescindió de la posibilidad de que otra República 

reiniciara la democratización

Lorenzo Cordero

La Voz de Asturias14 de Abril de 2005

Abril es el mes durante el cual aflora en España, una vez al año, el apasionado sentimiento republicano. Se nota, sobre todo, en aquellos grupos de españoles que, después de haberse sentido arrebatados emocionalmente por el cambio de régimen, se han dado cuenta --casi treinta años después-- de que el paso de la dictadura a la democracia pluralista tenía truco. La democracia prometida camuflaba la solución que el dictador había formulado para evitar la caída estrepitosa de su régimen, cuando él ya no existiera: que España asumiera una monarquía instaurada . No restaurada. El dictador, lo ataba todo --muy bien atado--, incluso para que las cosas no fueran diferentes a cómo él quería que fuesen cuando ya no perteneciera al mundo de los vivos.

Franco no quiso reconstruir la monarquía borbónica utilizando a don Juan de Borbón porque temió que así facilitaría el restablecimiento de la antigua dinastía, sino que pretendió crear una nueva monarquía; en la cual, su titular tendría que gobernar "de manera diferente a como él lo había hecho" (recomendación suya a don Juan Carlos...) durante casi cuarenta años.

A los españoles les otorgaron el título de demócratas por la vía de la burocracia política; no como consecuencia de una probada capacidad popular para la práctica democrática en el ejercicio de la vida nacional. Hubo un tiempo, en la historia política de este país, durante el cual se quiso democratizar la sociedad española; pero el arraigado pensamiento integrista no lo permitió. Me refiero a la II República Española, de la que se cumplirán mañana --14 de abril-- setenta y cuatro años.

Quienes pensaban que la República era la auténtica acreedora del proyectado cambio no contaron con la fuerza que aún tenía la derecha dinástica a pesar de la sensible pérdida de su victorioso caudillo ... La llamada Transición se hizo prescindiendo de la posibilidad de que otra República reiniciara la democratización del país que se había frustrado violentamente, el 18 de julio de 1936, con el golpe de Estado. Al parecer, el único pasado válido para conseguirlo era la Monarquía. A la República no se la considera una herramienta útil para democratizar --no sólo emocionalmente, sino culturalmente también-- a los españoles. O, quizá, por eso precisamente: porque vale tan bien --o mejor-- para fundamentar una auténtica cultura democrática de la cual --créase o no-- la sociedad española actual carece. A pesar de haber sido tan emotivamente democratizada...

Las elecciones de 1936, ganadas por el Frente Popular, aceleraron el regreso de la derecha carpetovetónica a su clásica fórmula política para resolver sus problemas contundentemente: el golpe militar. Si la izquierda española de aquel tiempo había acertado al imitar el frentepopulismo europeo --especialmente, el francés--, la derecha no quiso quedarse atrás y reaccionó aproximándose a los países fascistas, de moda entonces: Alemania e Italia. Parece ser que los dos factores determinantes de ese acercamiento fueron "la Iglesia y los monárquicos" (Eric J. Hobsbawm en Historia del siglo XX ).

Confesarse incompatible con el régimen monárquico equivale, al parecer, a declararse partidario de la República. Por lo tanto, de muy dudosa ideología. Sobre todo, enemigo de la Casa Real. Pero si esa incompatibilidad es puramente ideológica, ésta no conlleva la exigencia de no guardarles el respeto debido a las personas que encarnan la institución monárquica. Criticar los aspectos esenciales del actual régimen español no debe --no debería...-- ser considerado como un acto antidemocrático. Pero aquí, la libertad de opinión ni se tolera ni está bien vista. La democracia española actual cojea precisamente por esa intolerancia --a menudo, hipócrita; casi siempre, tan insolente...-- de quienes siguen pensando, como durante el régimen anterior, a) que las instituciones buenas lo son gracias a las personas que las representan, b) que la República es una institución tan indeseable como lo son sus partidarios.

 

EMPAPADOS de la cultura política orgánica del régimen dictatorial --la única posible durante cuarenta años--, los españoles del interior desembocaron, junto con sus compatriotas supervivientes del largo exilio exterior, en una democracia plagada todavía de las manías y los perjuicios de un pasado integrista. A los que todavía hablan de la República se les cataloga despectivamente como nostálgicos . Sin embargo, la mayor parte de quienes la invocan hoy como una opción de gobierno tan legítima como la de quienes prefieren la Monarquía, no conocieron la II República Española. Cómo pueden sentir nostalgia por algo que no vivieron personalmente...?

Es probable que ese desprecio a la nostalgia del republicanismo oculte algo peor: el miedo a que entre las nuevas generaciones de españoles enraice profundamente la utopía de una III República Española. Es decir, de la República que vendrá mañana...

 

La derecha y la manipulación de la Historia

La derecha y la manipulación de la Historia 

Antonio Otero Bueno

5 de Octubre de 2005

La única versión de la guerra civil durante los casi cuarenta años de dictadura franquista y la posterior “transición”, fue la propagada por los vencedores, por los sublevados contra la legalidad de la República. Esa falaz y disparatada versión, además de tergiversaciones, manipulaciones y torticeras interpretaciones, dio lugar a leyendas absurdas, propias de mentes disminuidas.

A principios de los años ochenta, con unas libertades en expansión, fue apareciendo una serie de historiadores e intelectuales –españoles y extranjeros-, que empezaron a desmontar toda la historiografía franquista, con un verdadero aluvión de estudios, artículos, ensayos, conferencias y libros, documentados y basados en el rigor de las fuentes y en el análisis, lo más objetivo posible, de los hechos. Pero todo esto, que  ocurría casi exclusivamente en los ambientes académicos y universitarios, ya había sido previsto por la derecha española que lo intentó contrarrestar en la calle (“La Historia se confiesa”. Ricardo de la Cierva).

La caída del montaje franquista, todavía no había llegado a conocimiento de la ciudadanía en general, y no sólo por el tiempo que necesita todo proceso de asimilación histórica, sino también, por la desidia y dejación de las fuerzas y partidos de izquierda, instalados y acomodados en el sistema político existente. Un sistema, por otra parte, basado en una forma de gobierno ilegítima y contraria a sus principios teóricos e ideológicos; La monarquía.

Aún así, la fuerza, eficacia y solidez de las argumentaciones y afirmaciones de esta generación de intelectuales que, como en el periodo republicano, se posicionó mayoritariamente del lado de la legalidad y la democracia, empezó a calar, en el decenio siguiente –primeros años noventa-, en algunos estratos de la sociedad española.

Es paradigmático observar como, la intelectualidad digna de tal nombre, suele estar del lado de los que defienden la igualdad, la solidaridad, la justicia y la libertad, es decir, de los ideales teóricos de la democracia, que siempre han sido defendidos por la izquierda de este país.  Mientras, la derecha, ha sido sustentada históricamente, por el absolutismo, el capital, el militarismo, la iglesia y la ignorancia generalizada de la población -promovida por estas mismas estructuras-, que producen desigualdad, injusticia, sumisión, represión, ignorancia, superstición y atraso. La derecha suele tener “la razón de la fuerza”, y la izquierda, “la fuerza de la razón”.

En 1999 la derecha española, entonces en el poder, y con el presidente del gobierno a la cabeza, activó el proyecto de limpiar su maltrecha imagen histórica, a través de reescribir la Historia de nuestro país. José Mª Aznar podía haber encargado dicha tarea a historiadores de tendencia simplemente derechista moderada –porque la Historia, como ciencia humana que es, es subjetiva-, pero no lo hizo así, prefirió, al estar en su momento de máximo apogeo, asignar el trabajo a “historiadores y pseudohistoriadores” de una extremada inclinación, rayana en el neofascismo. Los revisionistas y propagandistas elegidos, –Pío Moa, César Vidal, Ricardo de la Cierva, y otros- apoyados por toda la derecha política, económica, mediática y católica, se podrían encuadrar en la vergonzosa corriente negacionista, cuyos escritos no pasan de ser panfletos donde se descontextualizan los hechos, y el rigor en las fuentes no existe.

 Estos elementos que escriben sobre nuestra historia, son capaces de publicar “libros” en abundancia, son prolijos, escriben “historia” como si tal cosa, mienten y lo saben, son conscientes, pero no les importa, porque además de que esa es la única forma de intentar conseguir el fin perseguido, los beneficios que suponen las ventas de sus catecismos histórico-políticos, son cuantiosos, ya que son adquiridos por un elevado número de simpatizantes derechistas ávidos de tener una “Historia” a su medida y conveniencia, además de por otras personas, abducidas por el tremendo poder mediático de la derecha, (El Mundo, ABC, La Razón, la COPE, Telemadrid, revistas de información general y especializadas –“La aventura de la Historia”-, en Internet –“Libertad DigitaL”-, etc.). Y tampoco le importa a quienes les sustentan, pues ya contemplaban que para conseguir el objetivo marcado, serían necesarias altas dosis de cinismo, hipocresía y vileza. En algunos países europeos, ni estos individuos, ni la derecha que los apoya y financia, podrían publicar sus escritos, ni siquiera amparándose en la  “libertad de expresión”, sagrada en toda democracia, porque al tergiversar, manipular, negar o mentir sobre los hechos históricos y hacer apología y defensa de ideologías totalitarias, genocidas y contrarias a los derechos humanos, como el fascismo, el nazismo o el franquismo; atentan contra los fundamentos del estado de derecho y la dignidad de sus ciudadanos -en nuestro caso, súbditos-.  

En este estado de cosas,  apareció, con el nacimiento del nuevo siglo y milenio, un fenómeno de fuerza inusitada, de enormes y desconocidas proporciones hasta ahora y, denominado: “Recuperación de la Memoria Histórica”.

Este movimiento cívico que persigue recuperar la memoria adormecida y arrinconada, la memoria enterrada en fosas comunes, la memoria y el reconocimiento y dignificación de los que murieron, fueron torturados, presos, exiliados y asesinados en las tapias de los cementerios o en las cunetas de las carreteras por defender ideales progresistas de libertad y justicia representados por la legalidad republicana; ha conseguido impactar, remover de tal forma los cimientos de nuestra historia reciente y de nuestra sociedad que, ha obligado a los partidos de izquierda del actual sistema político -para no quedar descolgados y no tener que bajar la cabeza ante sus gentes-, a ir asumiendo, aunque de forma lenta y desganada, esa “recuperación de la memoria” que es también la suya, y que vergonzosamente y hasta ahora, poco o nada han hecho por rescatar del fango.  

En estos momentos y, ante el auge, difusión e importancia que va adquiriendo la “Recuperación de la Memoria”, la derecha ha decidido recuperar otra línea de argumentación histórica que tenía en la recámara y, que complementa la anterior de Moa y sus muchachos. Una línea aparentemente más equidistante, menos escandalosa, pero igualmente falaz y sibilinamente malvada y retorcida. Para este nuevo atentado contra la Historia de España y los pueblos que la conforman, la derecha ha sido más inteligente y, ha optado por delegar en Pedro J. Ramírez -director del diario “El Mundo”-, la representación de esta recuperada línea de deformación.

En la argumentación aznarista de Moa y los suyos -como cuando se refiere a la denominada “Revolución de Asturias” acaecida en octubre de 1934, y por la cual, acusa a las izquierdas de  intento de “golpe de estado contra la república”-, predomina el <<sacar de contexto los hechos>>, <<obviar los antecedentes>>, <<minimizar el comportamiento y actuación de las fuerzas reaccionarias desde la instauración misma de la II República>>,  <<el análisis simple y pobre de la situación socio-económica, cultural y política>>, <<no tener en cuenta la situación internacional>>, <<la falta de rigor en las fuentes>> y <<la tergiversación malintencionada de los hechos>>.

En esta más reciente encabezada por Pedro J. Ramírez, y con la que se identifica parte de los dirigentes de la derecha actual y un gran número de sus simpatizantes, caracterizados por sus creencias católicas, más o menos radicales y que, como el resto de la población, carecen, por lo general y comprensiblemente, de conocimientos históricos; la base argumental es casi la misma, pero ligeramente desviada hacia una falsa y elevada equidistancia producida por una especie de mística levitación que, Pedro J. Ramírez, con su característica y condescendiente prepotencia disfrazada de parcial imparcialidad, y su irreprimible e hipócrita conservadurismo, encarna a la perfección.

Aunque en este momento no se pueda valorar la extensa obra sobre la guerra civil que, a partir de septiembre de 2005 publica el diario “El Mundo”, porque se desconocen los libros y, casi todos los autores que la componen – excepto algunos nombres, entre los que hay historiadores dignos de tal nombre, y escritores e hispanistas de reconocido prestigio como, Ángel Bahamonde, Paul Preston y otros.-, si podemos intuir las verdaderas intenciones que persigue la derecha de este país con su publicación, gracias al desmedido afán de protagonismo y pretendido liderazgo de la supuesta “intelectualidad” mediática de la derecha liberal, de Pedro J. Ramírez, expresada en su Carta del Director: “Cuando sólo te quedaba ser murciélago” –aparecida en el diario “El Mundo”, página 3,  sección de Opinión, del domingo 4 de septiembre de 2005-. En ella desgrana las ideas básicas, las líneas maestras sobre las que intenta construir la estructura de esta remozada, pero igualmente prostituida, “Historia reciente de España”, con la pretensión de que ésta, sea ya, la versión definitiva y oficial.  

El director del diario “El Mundo”, se sitúa por encima de los hechos cuál Padre celestial, los observa desde un contexto actual y conservador y, lanza una andanada de dogmas falsos y maniqueos como que: <<los dos bandos hicieron lo mismo>>, <<ambas partes tuvieron la misma culpa>>, <<tan malos fueron unos como otros>>, etc. Con la equiparación de ambos bandos, Pedro J. Ramírez persigue que la sociedad española pase hoja, se olvide, dé por zanjadas las polémicas sobre la guerra civil española de 1936-1939, que se terminen las investigaciones sobre sus responsables, sobre sus causas y consecuencias; en definitiva, que la “Memoria Histórica”, siga enterrada y oculta.

Pedro J. entresaca frases de Baroja, Unamuno, Payne o Benet, según convenga a su perversa estrategia de equiparación, <<ni pájaro, ni ratón>>, es decir: no se considera ni una cosa ni otra; ni chicha ni “limoná”. Se otorga, discretamente, la cualidad de juez, de juez imparcial, no se identifica con ninguna de las dos partes en conflicto y asume lo de <<tan Atila –tan bárbaro- como Millán Astray, es Pasionaria>>. Tiene la desfachatez de equiparar las actuaciones y el comportamiento de un militar sublevado y traidor, brutal, despiadado y carnicero, con las de una mujer de origen humilde, elegida democráticamente por el pueblo como su representante, y diputada en el Congreso de la nación. ¿Será que Pedro J. Ramírez nos tenía engañados y, es una de esas mentes disminuidas que se creen las absurdas leyendas franquistas, como la que pregonaba que Pasionaria se comía crudos a niños y monjas? ¡No!, Pedro J. no es idiota, es engreído, maligno en sus planteamientos “históricos”, derechista hasta la médula, pero no tonto. Lo que intenta es desprestigiar al bando republicano, al bando que representaba la  legalidad, el progreso, la libertad, la justicia y la democracia, equiparándole, igualándole en atrocidad, crueldad y culpabilidad con el otro bando, con el sublevado, con el fascista, con el que se levanta en armas contra la legalidad constitucional, con el que agrupaba a las clases privilegiadas de siempre y provoca la mayor tragedia de la España contemporánea, para de esta forma, poder denigrar y renegar de ambos.

Utiliza la vieja mentira franquista de, “la amenaza comunista”, “la conspiración bolchevique”, para, veladamente, justificar el golpe militar, ocultando a sus lectores que, si bien al finalizar la guerra, la influencia del Partido Comunista era considerable -debido a la eficacia y disciplina demostradas durante la contienda-, y sus militantes oscilaban en torno a los 100.000; en julio de 1936 -al comienzo de la tragedia-,  no superaba los 10.000 afiliados, siendo la CNT (anarco-sindicalistas), con cerca de 750.000 afiliados, y la UGT (socialistas), con unos 350.000; las fuerzas mayoritarias con diferencia.

Toda su argumentación tiende a convencer de que, <<todos fueron iguales>>, <<todos fueron igual de malos, “los hunos y los hotros”>>, <<todos igual de responsables en el exterminio de la guerra y el odio inextinguible>>.

Califica a los dirigentes republicanos de la burguesía de izquierdas de “irresponsables”, “temerarios”, “vanidosos”, “soberbios”, “débiles” y “megalómanos”, y afirma que, <<aunque el Frente Popular tenía la legitimidad, casi nunca la ejerció>>. En todo caso, habría que decir que no le dejaron, pues se olvida Pedro J. de mencionar que, desde el momento mismo de la instauración de la República, pero definitivamente ya, con el triunfo de las izquierdas en las elecciones de febrero de 1936, agrupadas en el Frente Popular; la República había sido condenada a desaparecer por las fuerzas reaccionarias de derecha, y para ello,  utilizó una conocida y peligrosa variante táctica en su estrategia global: “La desestabilización”.

La desestabilización es una torticera forma de intentar conseguir objetivos, consistente en crear un insoportable ambiente de crispación, desorden y confusión, capaz de provocar el malestar y la inquietud en las masas ciudadanas y propiciar la intervención “salvadora” del ejército. Y esto es lo que hizo la derecha, sobre todo, a partir de febrero de 1936, y la desarrolló en dos frentes, actuando en uno de ellos, con atentados y asesinatos, los pistoleros falangistas que eran alentados y financiados por los partidos monárquicos de ultraderecha (Renovación Española y Bloque Nacional), y, en el otro, los propios diputados ultraderechistas (Gil Robles y el filonazi Calvo Sotelo), que se sirvieron del Congreso de los Diputados, como caja de resonancia para lanzar sus proclamas catastrofistas -aniquilamiento de la familia, la educación y la fe católicas”, “la destrucción de la patria”, etc.-, relacionadas con la espiral de violencia desatada en la calle, y creada por ella misma. Esta táctica de desestabilización, exceptuando el pistolerismo criminal pero con las mismas proclamas catastrofistas, es la que hoy día, sigue utilizando la derecha española, representada por el Partido Popular y la jerarquía de la Iglesia católica.

La vileza de Pedro J., aflora en su máxima indignidad, cuando afirma que, <<no encuentra distancia moral alguna entre los sublevados y los que defienden la legalidad>>. Vuelve a equiparar un bando con otro. Vuelve a igualar a los que provocan e inician la guerra civil, con los que defienden la legalidad democrática de las urnas, y en un “lapsus” momentáneo, se aleja de su línea oficial y recurre a la más extremista, falsa y consabida argumentación de Moa sobre la revolución de Asturias de 1934, para tratar, ¡otra vez! de equiparar, de igualar a los dos bandos y,  tratar de justificar lo injustificable.

En otro apartado dice o asume que: <<Los españoles se lanzaron a la guerra, por no admitir la existencia del otro bando, y a suprimirlo por la fuerza>>. ¡No es cierto!, es un bando, el franquista, el de las clases dominantes, el que no admite perder parte de sus inmensos privilegios, y el que se lanza, provocando la guerra, al exterminio total del otro bando.

“Un odio que todavía hoy, sigue metiendo bulla”. No es odio lo que sienten las gentes demócratas, de izquierdas y republicanas de este país; es ¡indignación!. Indignación por la falta de voluntad en recuperar la memoria y no rescatar la Historia de los lodos franquistas; indignación por el mantenimiento de las injusticias del fascismo y la perpetuación de sus mentiras; indignación por la falta de implicación real de las instituciones democráticas en recuperar los restos de aquellos que murieron o fueron asesinados por defender sus mismos principios y valores; indignación por la timidez, falta de convicción, cobardía, incluso cierta traición, de los dirigentes de las fuerzas teóricamente progresistas, democráticas y de izquierdas, en proclamar y exigir el reconocimiento y dignificación de las víctimas del franquismo, de los asesinados republicanos, y de la República;  y finalmente, indignación por gente como el mismo Pedro J., que utiliza su “formación”, su tremendo apoyo económico, y su gran poder e influencia mediática, para “crear opinión” en una sociedad, que carece de los conocimientos históricos necesarios; una opinión, que es la que la derecha, el capital y la jerarquía católica quieren, una opinión consistente en el lavado cerebral producido por la tergiversación y manipulación de los hechos.

<<¡Que envidia –dice Pedro J.-, saber que los vencidos de otras guerras civiles, fueron, una vez acabadas las mismas, protegidos y respetados por los vencedores!>>. Eso se lo tendría que decir a los franquistas -a los que intenta justificar-,  que siguieron asesinando-fusilando hasta mucho después de acabada la guerra.

En la parte última de su artículo, confiesa sus intenciones y las de los que le apoyan, convencido de lo ecuánime, conveniente y certero de sus juicios sobre todo lo concerniente a la guerra civil española: <<Esta Historia de nuestra Guerra Civil, no va a gustar a quienes busquen en esa parte del pasado motivos para sacar pecho, pretextos para homenajear a sus ancestros políticos e incluso ardides para concentrar la culpa colectiva en uno sólo de los dos bandos, con el propósito de anatematizar hoy a sus reales o presuntos herederos>>. Está claro que a muchos españoles, no les va a gustar esta “historia”, en su conjunto, y por ello, el Sr. Ramírez y toda la derecha que le secunda, tienen que saber que, hay muchos españoles que se sienten orgullosos y “sacan pecho” de ser republicanos y de izquierdas, que se sienten honrados por tener los ancestros políticos y familiares que tienen, que muchos ciudadanos -que no se consideran súbditos-, se sienten privilegiados de poder –si les dejan-, continuar con la imprescindible tarea de homenajear a todos los que lucharon y dieron sus vidas por defender los principios y valores de los que casi disfrutamos hoy - incluidos Pedro J. y los herederos de los que, con el uso de la fuerza, los violaron y secuestraron-. Y todo esto, dicho desde el conocimiento y el análisis –humanamente subjetivo-, de los hechos y, realizado por los que, durante mucho tiempo, no pudieron hacerlo.

Finalmente, y de una forma provocativa, rabiosa, prepotente y chulesca, como si fuera a la vez reto y sentencia divina, y rellena de hipocresía y desfachatez, afirma: <<¿No queríais Guerra Civil? Pues la vais a tener completa, desde el principio hasta el final. Ya nunca más, se podrá alegar ignorancia o amnesia>>. Si la mayoría de los autores de esta obra, utilizan la misma línea argumental que Pedro J. Ramírez; no sólo se podrá seguir alegando ignorancia, si no también, estupidez.

Pero Pedro J., no actúa sólo por motivaciones ideológicas y políticas, sino también, economicistas y de mercado. No le interesa que se investigue y remueva el pasado de nuestro país, quiere -en este terreno tan sensible-, la calma, la amnesia de la sociedad, la tranquilidad que necesita toda economía capitalista para poder desarrollarse sin sobresaltos, y seguir reportándole beneficios a él, y a sus amigos. Desea, fervientemente, que todo continúe como hasta hace poco, mantener el “status quo”, como si nada hubiera pasado, y para ello, necesita “convencer”, aunque sea torticeramente, de que ninguno de los dos bandos se merecen que los españoles nos enfrentemos en tales disputas guerracivilistas. La camaleónica personalidad de Pedro J., su estrategia de “palo y zanahoria”, sus mezclas de verdades y falacias en un “totum revolotum” en el que no se salva nadie, excepto, <<los hombres buenos>>; le auto-permiten  reivindicarse como defensor de los indefensos, de los pobres, de los humildes, como un “Santo Padre”, todo ecuanimidad, certeza, equilibrio y moderación.

Pero Pedro J., intenta ser algo más. Quiere aparentar, no sólo mesura, sino también, conocimiento. Por eso no se define, porque hacerlo, <<es de pedantes y tontos, eso está bien para los simples y superficiales; pero cuando uno no es tonto, definirse es más difícil>> (Baroja). Esta frase, sacada del contexto de donde y cuando se produjo, es utilizada y asumida por Pedro J., sin darse cuenta que, también sirve para desenmascararle y descubrir su faceta de oportunista, de persona, aparentemente, “no comprometida”. Podría pasar, sin grandes problemas y en un corto espacio de tiempo, de monárquico a republicano –republicano de derechas, ¡claro!-; no le importaría demasiado que el país cambiara de forma de gobierno, siempre y cuando, el sistema capitalista actual siguiera vigente, es decir, que la “economía”, su economía, le permitiera seguir manteniendo su status. 

En definitiva, habría que recordarle a Pedro J. Ramírez  -si es que alguna vez lo supo-,   a la derecha, y a la ciudadanía en general; algunos hechos básicos referidos a la guerra civil, o en su defecto, instruirles para que se conozcan:   

1-  Sin el intento de golpe de estado de julio de 1936, ¡no se hubiera producido la guerra civil!, habrían sucedido otros hechos, otras cosas, ¡pero nunca, una guerra civil!, por lo tanto, los responsables, los que provocaron, los que iniciaron la guerra civil; fueron los sublevados del bando franquista.  

2-  No fueron iguales los dos bandos. Uno, el republicano; fue el agredido. El otro, el fascista; el agresor. 

3-  Un bando, el republicano, representaba la voluntad de pueblo elegida libremente en las urnas, y por tanto, la legalidad y la legitimidad. El otro, el fascista, representaba a los sublevados, a los traidores, a los que defendían a los privilegiados y a las clases oligárquicas y dominantes de siempre, a los que violaron la voluntad del pueblo, y por tanto,  representaba la ilegalidad y la ilegitimidad. 

4-  Las matanzas de civiles, incluidas las de retaguardia, las inició el bando fascista sublevado -siguiendo las consignas del general Emilio Mola-, en los primeros días de la guerra (julio y agosto de 1936). Dos militares de este bando sublevado, destacaron sobremanera como matarifes en este primer periodo, por sus espeluznantes y masivos asesinatos: El general Gonzalo Queipo de Llano, en Sevilla y su comarca y, en Huelva y su cuenca minera; y el entonces coronel, Juan Yagüe Blanco, en Badajoz y su comarca. 

Estas matanzas, cuando fueron conocidas en zona republicana, provocaron, desgraciadamente, la consiguiente venganza de las masas populares. 

5-  No mataron igual los dos bandos. Sin tener en cuenta los caídos en el campo de batalla, los republicanos de toda clase y condición, asesinados por el bando rebelde durante la guerra civil de 1936-1939, se aproximan actualmente a las 68.000 personas  -entre ellas, las por ahora 37.000 “desaparecidas en fosas comunes anónimas”-, aunque las investigaciones en marcha, continúan aumentando esta cifra.

Los derechistas asesinados por el bando republicano en este mismo periodo de tiempo, suman una cifra de víctimas cercana a las 30.000 personas, entre ellas, 10.000 religiosos; pero su número apenas puede aumentar, pues Franco ya se encargó de contabilizar e identificar a todos los suyos (“Causa General”). 

6-  La quiebra del Estado, es decir, de la República, lo provoca la insurrección militar de julio de 1936. Es la sublevación fascista, la causante de que el gobierno legítimo de la Republica pierda el control de las masas populares al principio de la guerra, y no lo recupere hasta principios de 1937, donde aprueba leyes y crea tribunales para impedir los asesinatos indiscriminados de simpatizantes derechistas, bajo fuertes penas de cárcel para los que las incumplieren. Por  contra, en el bando rebelde no hubo nunca, ni siquiera atisbo, de algo parecido, más bien, todo lo contrario –consignas de Mola-.    

7-  Los muertos del bando rebelde, “autodenominado nacional”, enseguida fueron exhumados y homenajeados por la dictadura franquista -calles y plazas-, y por la Iglesia católica -cruces y nombres de los “caídos por Dios y por España”, en las fachadas de casi todas las iglesias del país-, y su familias, recompensadas de una u otra forma. Mientras tanto, los muertos del otro bando, el republicano, siguen enterrados como perros, en las ciento, quizá miles, de fosas comunes anónimas que pueblan los campos, las tapias de los cementerios y las cunetas de nuestras carreteras. Sus familias fueron, durante muchos años, objeto de burla, escarnio, expoliación, represión, marginación, explotación, miseria y hambre, y sus muertos; ahí siguen, sin ser exhumados, ni identificados, ni reconocidos, ni homenajeados; sólo olvidados. Ellos, que lucharon y dieron su vida por defender los derechos y libertades de los que hoy disfrutamos todos; continúan olvidados. 

8-  El caso de España, es único en Europa. En los países democráticos es impensable tener calles, plazas, pueblos, monumentos, colegios u otros edificios –incluidas las academias militares-, que recuerden u homenajeen a individuos o instituciones de la trilogía totalitaria –fascismo, nazismo y franquismo-, genocidas,  traidores a su pueblo y contrarios a los derechos humanos. En España, todavía y vergonzosamente, si. 

9-  Franco y su régimen dictatorial, también supuso un caso horrendo y único. Una vez acabada la guerra civil con la victoria de los sublevados; no sobrevino la paz, sino el exterminio generalizado. La más cruenta represión política habida en Europa, se cernió sobre los cientos de miles de prisioneros republicanos, indefensos y hacinados en las cárceles y campos de concentración franquistas. Aunque los fusilamientos de presos fueron decreciendo con los años, se calcula que entre 1939 y 1947, se asesinó a unos 185. 000 republicanos –los llamados “rojos”-, según afirmaciones de Juan March -amigo y banquero de Franco-. 

10- La Iglesia católica, no sólo intrigó, apoyó y colaboró activamente para el derrocamiento de la República, desde el mismo momento de su instauración en abril de 1931, sino que participó de forma notable, en la ejecución del golpe de estado fascista. Desde los púlpitos, utilizó su tremenda influencia y poder de siglos, sobre grandes capas de una población ignorante e inculta, puso elevadas sumas de dinero a disposición de los insurrectos y, contribuyó, físicamente en el frente de batalla, con sacerdotes y seminaristas, que con fusiles al hombro, engrosaban, mayoritariamente, las filas de los requetés navarros. La Iglesia “bendijo la sublevación militar”, a la que catalogó de “cruzada” y, “bendijo también, cañones y demás armas, destinadas a matar rojos ateos”.  Por otro lado, muchos sacerdotes, traicionaron su “sagrado secreto de confesión cristiana”, y denunciaron, ante los verdugos de Falange, a muchos de sus feligreses republicanos, que por ello, serían asesinados-fusilados. 

Antonio Otero Bueno

                                                                                                                                                              Octubre de 2005

 

Juan Carlos I: “No toleraré que nadie hable mal de Franco en mi presencia”.

  Juan Carlos I: “No toleraré que nadie hable mal de Franco en mi presencia”.

 Víctor Díaz-Cardiel.        

 El 18 de julio de 1978, la Casa Real, publicó el siguiente texto, jamás rectificado.

 “Hoy se conmemora el aniversario del alzamiento nacional, que dio a España la victoria contra el odio y la miseria, la victoria contra la anarquía, la victoria por llevar la paz y el bienestar a todos los españoles.

Surgió el ejercito escuela de virtudes nacionales  y a su cabeza el generalísimo Franco, forjador de la gran obra de regeneración.

Estaba aprobada la constitución

Esta es la regeneración de que hablaba el texto de la Casa real, no ha sido corregido ni rectificado jamás.

192.684 ejecutados y asesinados  (1939-1945), incluyendo 30.000 que continúan desaparecidos (en el año 2004).

¿Qué ha hecho la monarquía en estos 30 años? ¿Qué han hecho los gobiernos democráticos?

-                  14 años de gobierno P.S.O.E de Felipe González: mirar para atrás.

-                  Decir: la Guerra Civil, la posguerra y sus protagonistas eran pura arqueología, resto del pasado, que había que traspasar a toda prisa. “Alejarnos lo más rápidamente posible de aquella España negra que creíamos olvidada”

-                  “Organizar desfiles e invitar e invitar a estos a fascistas de la división azul y antifascistas de la división Lecler”. Las opiniones son de Alfonso Guerra, Bono, N. Redondo (hijo), Felipe González.

El gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero que tiene “un fuerte compromiso”, que no tuvo el primer gobierno del P.S.O.E de Felipe González, en la recuperación de la memoria histórica. Ha dictado los decretos siguientes:

 1       Real Decreto 1891/2004, de 10 de septiembre, por el que se crea la comisión interministerial por el estado de la situación de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo.

2       Dictamen de 23/12/2004, de la comisión de expertos (17) acerca de los papeles del archivo de Salamanca.

Resolución del gobierno 28/12/2004, favorable al dictamen de la comisión.

3       Real Decreto del 3 de diciembre de 2004 por el que se pone en marcha la comisión que va a organizar y coordinar, entre otras efemérides, el XXX aniversario de la proclamación de Juan Carlos I como rey de España. La comisión la presidió Mª Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del gobierno. 

¿Para que esta celebración?

¿Porqué un partido que se reclama de republicanismo cívico celebra, a todo fasto, esta subida al trono de quien no es capaz de ser un Jefe de Estado, sino de los vencedores? 

Ni asomo de venganza, ni asomo de revancha, ni nada de esto.

 Lo que tenemos necesidad, a fondo, los españoles y españolas es de profundizar la democracia. Que podemos decidir acerca del jefe de Estado que queramos. Necesidad de que los medios de comunicación, públicos y privados, no nos tomen por “borregos” y no nos repitan una mil veces que la señora Leticia está embarazada, que Juan Carlos han vuelto a ser abuelos, que este es el abuelo único, que visita a los niños en los colegios, que va a todos los actos deportivos más importantes, que goza, en fin, de impunidad jurídica.

A base de repetir miles y miles de veces la bondad del monarca y la Casa Real se “nos convence” que Juan Carlos estuvo luchando por la libertad toda su vida, que la familia real es Inmaculada.

 ¿Ha sido el monarca, Juan Carlos I, durante todos estos años de la dictadura y todo el tiempo de la transición un demócrata clandestino?, o ¿más bien ha sido él, junto a otros, claro está, el “gran muñidor” que hace posible la conservación del poder: del franquismo y el actual? 

La monarquía, y su entorno no es sólo un grupo profundamente conservador, muy alejado de la experiencia y cotidianeidad de la mayoría de las clases populares, sino que también actúa como inhibidor de la recuperación de la historia real de nuestro país, recuperación sin la cual no se puede establecer una cultura auténticamente democrática, estableciendo los valores republicanos en los que tal cultura se basa. 

 Juan Carlos I no ha pedido perdón jamás a los vencidos, no ha asistido como Jefe de Estado a ningún acto público conmemorativo, por ejemplo, del fin de la II Guerra Mundial. Ello significaría, ciertamente, renunciar a su intenso pasado Franquista-fascista. 

El “hombre providencial”, la monarquía cada vez es más una contradicción, un impedimento para el desarrollo material, político-económico, social y cultural de la sociedad española. 

Un anacronismo, una entelequia, en definitiva que debería sencillamente ser excluida del modelo de Estado que necesitan los pueblos de España.

La cultura republicana, por el contrario, significa que las distancias sociales entre el Jefe de Estado y las clases populares son mucho más reducidas que en las monarquías: la española en primer lugar. 

La cultura republicana transmite, es una sensación de que el poder deriva de la ciudadanía, puesto que si el Jefe de Estado no les agrada, pueden cambiarlo por otro Jefe de Estado. Es más, cualquier ciudadano puede aspirar a tal puesto de servicio público.

 ¿Con la celebración del XXX aniversario acaso el P.S.O.E., el partido del gobierno, no pretende trasladar el prestigio de Juan Carlos I a su hijo Felipe? Perpetuar en él la monarquía.